lunes, 10 de agosto de 2026

NOVENA A SANTA CLARA. DÍA 8º




ORACIÓN
Oh Dios omnipotente, que con Santa Clara hiciste resplandecer en tu Iglesia y en el mundo una nueva luz de santidad, haz que su ejemplo e intercesión nos anime para que también nosotros seamos fieles testigos  de tu amantísimo Hijo. Por Jesucristo nuestro Señor.
 


DÍA 8º 

Del evangelio según San Lucas (23, 44-46)
         “Hacia el mediodía las tinieblas cubrieron toda la región hasta las tres de la tarde. El sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por medio. Entonces Jesús lanzó un grito y dijo: Padre, a tus manos confío mi espíritu. Y dicho esto expiró.”

REFLEXIÓN
         Como Jesús muriendo en la cruz, Clara ha realizado su misión y espera la última hora. El Señor ratifica su vida santa con una muerte santa.

DE LA LEYENDA DE SANTA CLARA
         “Se apresura ya la divina Providencia a cumplir sus propósitos respecto a Clara; se apresura Cristo a sublimar al palacio del reino soberano a la pobre peregrina. Ansía ya ella y suspira con todo su anhelo verse libre de este cuerpo de muerte y contemplar en las etéreas mansiones a Cristo reinante, a quien pobre  en la tierra, ella, pobrecilla, ha seguido de todo corazón. Y he aquí que a sus benditos miembros, deshechos ya por viejas dolencias, se les suma una extrema debilidad, que presagia su próxima llamada hacia el Señor y le prepara el camino de la salud eterna. Se da prisa el señor Inocencio IV, de santa memoria, juntamente con los cardenales, por visitar a la sierva de Cristo, y no duda en honrar con su presencia papal la muerte de aquella cuya vida había comprobado tan superior a las demás mujeres de nuestro tiempo. Entrando en el monasterio, se dirige al lecho y se acerca su mano a los labios de la enferma para que la bese. La toma ella con suma gratitud y pide besar con exquisita reverencia el pie del Papa… Pide luego con rostro angelical al Sumo Pontífice la remisión de todos sus pecados. Y él exclama: “¡Ojalá no tuviera yo más necesidad de perdón!”; y le imparte, con el beneficio de una total absolución, la gracia de una bendición amplísima… Se la ve, finalmente, debatirse en la agonía durante muchos días… Y es ciertamente admirable que, no pudiendo tomar alimento alguno durante diecisiete días, la vigorizaba el Señor con tanta fortaleza, que podía ella confortar en el servicio de Cristo a cuantos la visitaban”

Pidamos al Señor por intercesión de Santa Clara,
las gracias que deseamos alcanzar en esta Novena.

Padrenuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN FINAL
¡Oh Virgen prudente, Ángel de la Eucaristía,
Santa Clara de Asís, mensajera de paz y amor!
Tú que en la tierra fuiste dispensadora
de los tesoros de la divina bondad,
atiende las súplicas
que te dirigimos en esta Novena,
y dígnate acogerlas favorablemente
a mayor gloria de Dios.

CANTO
Madre Clara custodia de Jesús,
seráfico ideal de santidad.
Llévanos tras las huellas de tu luz,
al fulgor de tu eterna claridad.

Puro lirio encantador
del jardín de un serafín,
de tu semilla de amor
ha florecido un jardín.

Y una legión de almas puras,
buscan las huellas de Dios,
en  marcha por las alturas
de tus fulgores en pos 

domingo, 9 de agosto de 2026

NOVENA A SANTA CLARA. DÍA 7º


ORACIÓN
    Oh Dios omnipotente, que con Santa Clara hiciste resplandecer en tu Iglesia y en el mundo una nueva luz de santidad, haz que su ejemplo e intercesión nos anime para que también nosotros seamos fieles testigos  de tu amantísimo Hijo. Por Jesucristo nuestro Señor.


DÍA 7º

Del evangelio según San Juan (6, 35)
         “Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no volverá a tener hambre; el que cree en mí nunca tendrá sed.”

REFLEXIÓN
         Jesús es el don más grande del Padre a la humanidad. Clara, digna hija de Francisco, hace de él el centro y el quicio de su vida espiritual. La presencia dulcísima de su Señor en la Eucaristía es el supremo consuelo de su alma y la fuerza segura contra todos los peligros. Contra el asalto de los sarracenos Clara suplica a Jesús Eucaristía y aleja el grave peligro del peligro del monasterio de San Damián y de la ciudad de Asís.
DE LA LEYENDA DE SANTA CLARA
         “En esta situación, lánzase una vez el furor enemigo contra Asís, ciudad predilecta del Seños, y avecinándose ya el ejército a las puertas, los sarracenos, cayeron sobre san Damián y entraron en él, hasta el claustro mismo de las vírgenes. Se derriten de terror los corazones de las damas pobres, balbucean presas de espanto y acuden a su madre entre lágrimas. Ésta, impávido el corazón, manda, pese a estar enferma, que la conduzcan a la puerta y la coloquen frente a los enemigos, llevando ante sí la cápsula de plata, encerrada en una caja de marfil, donde se guarda con suma devoción el Cuerpo del Santo de los Santos. Y prosternándose de bruces en oración ante el Señor, le dice a su Cristo entre lágrimas: “¿Te place, mi Señor, entregar inermes en manos de paganos a tus siervas, a las que he criado en tu amor? Guarda, Señor, te lo ruego, a estas tus siervas a las que no puede defender en este trance”. En seguida, desde este propiciatorio de la nueva gracia, una voz como de niño se dejó sentir en sus oídos: “Yo siempre os defenderé”. “Mi Señor –añadió Clara- protege también, si te place, a esta ciudad que nos sustenta por tu amor”. Y Cristo a ella: “Soportará molestias, mas será defendida por mi fuerza.””

Pidamos al Señor por intercesión de Santa Clara,
las gracias que deseamos alcanzar en esta Novena.

Padrenuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN FINAL

¡Oh Virgen prudente, Ángel de la Eucaristía,
Santa Clara de Asís, mensajera de paz y amor!
Tú que en la tierra fuiste dispensadora
de los tesoros de la divina bondad,
atiende las súplicas
que te dirigimos en esta Novena,
y dígnate acogerlas favorablemente
a mayor gloria de Dios.
 

Ángeles y Santos: Santa Clara de Asís, la Eucaristía y los sarracenos CANTO

Mas hubo una asechanza
en que el temor fue grande, pavoroso…
pero tu gran confianza
pusiste en el Esposo
y Él te escuchó solícito, amoroso.

¡No temas que has de ver
el fin de este peligro y aventura,
pues siempre Yo he de ser
tu Custodia segura!
¡Estoy contigo, en toda tu andadura!

Este milagro obrado
colmaba tu alma de gran alegría,
y hacia tu Bien Amado
¡con amor que extasía!
orabas a su Santa Eucaristía.




sábado, 8 de agosto de 2026

NOVENA A SANTA CLARA. DÍA 6º



ORACIÓN
Oh Dios omnipotente, que con Santa Clara hiciste resplandecer en tu Iglesia y en el mundo una nueva luz de santidad, haz que su ejemplo e intercesión nos anime para que también nosotros seamos fieles testigos  de tu amantísimo Hijo. Por Jesucristo nuestro Señor.

DÍA 6º (8 de agosto)

Del evangelio según San Lucas (23, 26)
         “Cuando se lo llevaban para crucificarlo, echaron mano de un tal Simón de Cirene, que venía del campo, y le cargaron con la cruz para que la llevara detrás de Jesús”

REFLEXIÓN
         Clara arde en el deseo de seguir a Jesús hasta el Calvario y querría testimoniar con el martirio su amor desmedido. Por consejo de Francisco permanece en el monasterio, donde, consumándose en la oración y en la penitencia, vive su martirio de amor día a día.

DE LA LEYENDA DE SANTA CLARA
         “Le es familiar el llanto sobre la pasión del Señor; y unas veces apura, de las sagradas heridas, la amargura de la mirra; otras veces sorbe los más dulces gozos. Le embriagan vehementemente las lágrimas de Cristo paciente, y la memoria le reproduce continuamente a aquel a quien el amor había grabado profundamente en su corazón. Enseña a las novicias a llorar a Cristo crucificado; y, a un tiempo, lo que enseña de palabra lo ejemplifica con hechos. En efecto, cuando en privado las exhortaba a tales afectos, antes que la abundancia de las palabras fluía el riego de sus lágrimas”

Pidamos al Señor por intercesión de Santa Clara,
las gracias que deseamos alcanzar en esta Novena.

Padrenuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN FINAL
¡Oh Virgen prudente, Ángel de la Eucaristía,
Santa Clara de Asís, mensajera de paz y amor!
Tú que en la tierra fuiste dispensadora
de los tesoros de la divina bondad,
atiende las súplicas
que te dirigimos en esta Novena,
y dígnate acogerlas favorablemente
a mayor gloria de Dios.

CANTO
 A ti, Seráfica virgen
que saliste al encuentro de Jesús,
que desde dentro te atraía hacia el amor,
te cantamos y te pedimos
derrames tus bellas flores
sobre el mundo en mil favores
que nos otorgue el Señor.