1.- LEE / ESCUCHA. ¿QUÉ DICE EL TEXTO?
"Comenzó Jesús a decir en la sinagoga: "Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír". Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios. Y se decían: "¿No es éste el hijo de José?". Y Jesús les dijo: "Sin duda me recitaréis aquel refrán: "Médico, cúrate a ti mismo"; haz también aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún. Y añadió: "Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempo de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seís meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías más que a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del Profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado más que Naamán el sirio". Al oir esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba en pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba".
2.- MEDITA / ASIMILA. ¿QUÉ TE DICE HOY LA PALABRA?
El mensaje de hoy en las tres lecturas es muy rico en enseñanzas.
Vemos a Jeremías llamado por el Señor para ser Profeta de su pueblo. Le vemos como una figura del mismo Cristo que había de venir. Esta llamada profética la podemos aplicar a nuestra vida. También hemos sido llamadas por el Señor expresamente para que, dejando todo lo temporal como secundario, nuestra vida sea toda para Dios y su servicio.
Tanto a Jeremías como a Jesucristo se les presenta la oposición y la lucha. Los hombres no aceptan el mensaje de Dios y por este rechazo y falta de fe es por lo que Jesús no puede hacer ningún milagro en su tierra.
Jesús es el Ungido del Espíritu Santo, el que nos trae la salvación y la gracia, el que nos anuncia el Reino del Amor. Esta es la gran Noticia.
San Pablo de un modo inigualable pondera las excelencias del Amor: "El Amor no pasa nunca... " nos dice. No hay carisma que le pueda superar. El Amor es la eterna felicidad.
3.-ORA / CONTEMPLA. ¿QUÉ LE DICES AL SEÑOR CON LA PALABRA?
¡Gracias Señor! por el don de la fe.
¡Gracias Señor por mi bautismo!
¡Gacias Señor por todos estos dones! y perdona mis cegueras y la de mis hermanos, por no saber descubrir lo divino en lo humano, por tantos prejuicios que nos impiden el estar abiertos a los signos de Gracia que constantemente nos envías. Y una súplica, Señor,: a pesar de nuestra terquedad, ¡no te alejes de nosotros!
Concédeme sabiduría y fortaleza para anunciar con valentía tu mensaje de Amor, de Salvación y de Esperanza.
4.- PON EN PRÁCTICA / ANUNCIA. ¿QUÉ HACER CON LA PALABRA?
Como creyente y seguidora de Jesús ser "profeta" anunciando la paz, la felicidad y la alegría que de Él recibo, y de ese modo me convertiré en testigo de Esperanza.






