sábado, 16 de enero de 2010

BODAS DE CANÁ . Juan 2, 1-11



1.-  LEE / ESCUCHA: ¿QUE DICE EL TEXTO?
"En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea y la madre de Jesús estaba allí; Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino y la madre de Jesús le dijo: "No les queda vino". Jesús le contestó: "Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora". Su madre dijo a los sirvientes: "Haced lo que él os diga". Había allí colocada seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dijo: "Llenad las tinajas de agua". Y las llenaron hasta arriba. Entonces les mandó: "Sacad ahora, y llevádselo al mayordomo". Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de donde venía (los sirvientes sí lo sabían pues habían sacado el agua), entonces llamó al novio y le dijo: "Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos el peor; tú en cambio has guardado el vino bueno hasta ahora". Así en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria y creció la fe de sus discípulos en él. Después bajó a Cafarnaún con su madre y sus hermanos y sus discípulos, pero no se quedaron allí muchos días".

2.- MEDITA / ASIMILA:  ¿QUÉ TE DICE HOY LA PALABRA?
Que estoy invitada a la fiesta, a la boda, con Jesús, con su Madre y con todos sus discípulos.
Celebramos la alianza de un hombre y una mujer, que es el gran símbolo de la Alianza que Dios quiere establecer con la humanidad: "Como un joven se casa con su esposa, así te desposa el que te construyó. La alegría que encuentra el esposo con la esposa, la encontrará tu Dios contigo".
Asistimos al primer signo de Jesús: "signo" del agua convertida en vino (Eucaristía); signo de las Bodas de Cristo con su Iglesia, con cada creyente, con el alma elegida por Él para ser su esposa.
Aquí está la Madre de Jesús, omnipotencia suplicante que le susurra a su Hijo: "No tienen vino" y a los sirvientes: "Haced lo que él os diga".
Así surge el vino nuevo, el vino del Reino, el vino de la nueva y eterna Alianza, sellada en la sangre de Jesús.

3.- ORA / CONTEMPLA: ¿QUÉ LE DICES AL SEÑOR CON LA PALABRA?
Jesús, Esposo adorado, han pasado ya la bodas de plata y sigo más enamorada de ti que el primer día. En aquel momento te dije "SÍ" fiándome no de mí misma, sino de tu amor y de tu fidelidad, que son eternas. María, la tierna Madre, fue la que me descubrió el encanto de tu persona. Tu amor me había deslumbrado y ya no veía ningún rostro tan hermoso, ninguna mirada tan penetrante, ¡cuánto tiempo mirándote a los ojos...! y la felicidad era indescriptible. Mirada de amor, de restauración, de transformación, de belleza, de llamada: "tú eres mía". ¡Qué sorpresa cuando al leer las cartas de Santa Clara, nos dice!:
"¡Mírate diariamente en el "Espejo", oh esposa de Jesucristo y observa en Él tu rostro!... Goza del Sagrado Banquete y apégate con todas las fibras de tu corazón a Aquel cuya belleza admiran todos los bienaventurados; su amor enamora, su contemplación reanima, su benignidad llena, su suavidad colma, su recuerdo ilumina, su perfume hace revivir a los muertos... y suspira con el ardiente ardor de tu corazón: "llévame en pos de ti, correre tras el olor de tus perfumes, ¡oh Esposo celestial!; correré y no desfalleceré hasta que me introduzcas en la bodega, hasta que tu izquierda esté bajo mi cabeza y tu derecha me abrace felizmente, y me beses con el felicísimo beso de tu boca" (Cantar de los Cantares)

4.- PON EN PRÁCTICA / ANUNCIA: ¿QUÉ HACER CON LA PALABRA?
Anunciar que la única vocación cristiana es la vocación al Amor. Que tenemos que ser el buen vino de Jesús. Que mis ojos tienen que estar muy atentos, como los de María, para descubrir las necesidades de mis hermanos. Que no podemos ser nunca "aguafiestas", sino alegría de la fiesta. Y que María tiene la "clave" para que perdure la Alianza y siga la fiesta:  "Haced lo que Él os diga"

viernes, 15 de enero de 2010

Una Aventura Sorprendente (XXIV)



LOS PRIMEROS EVANGELIZADORES DEL MUNDO

Había llegado la hora señalada por el Señor Dios, en que el mensaje salvador llegado a Israel, en un Niño-Dios recién nacido, tenía que abarcar toda la tierra. Era universal.
Los magos de Oriente, al volver a sus países, fueron los primeros evangelizadores del mundo, pues llegaron hasta el "confín de la tierra".
El Señor lo tenía anunciado por el Profeta:
"Te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra".
Sabemos que el "confín de la tierra" en las épocas remotas de que hablamos, era un país misterioso, tierra rodeada por grandes mares, barreras insalvables, que se llamaba Iberia o Hispania, ¡España!
Tierra ambicionada e invadida por todas las culturas, semíticas, helénicas, arábigas... pero con una prehistoria legendaria llena de belleza.
"La mitología griega presenta a Hesperia (España) como un país de promisión; situado en el confín del mundo, donde una selecta de hombres sabios y longevos vivía patriarcalmente en una eterna primavera.
Prosistas y poetas griegos lo confirman.
Herodoto, padre de la Historia y Annio de Viterbo ensalzan las tierras de España, como foco de civilización, fuente de virtud y lugar de bienandanza; y el divino Homero sitúa en ellas los Campos  Elíseos, la morada entre terrenal y celeste que los dioses prometían a las almas de los justos en la "última tierra", donde según Exiodo desenganchaba el sol los caballos de su carro" (Así es España).
Se dice, que existía en el siglo VIII antes de llegar a la tierra el Divino Niño Rey, una civilización brillantísima cerca de un gran río, formada por los tartesos. Acaso pudiera ser un descendiente de éstos uno de los personajes de los que habla el Libro Sagrado; país lleno de riqueza, Tarsis e islas, que debían tributar homenaje al esperado Rey...
"Nació para todos nosotros", para todos los pueblos llamados hasta entonces "gentiles" (que no conocían al verdadero Dios); nació para todas las naciones y no quiso ser ignorado de ellas. Por la luz de una estrella se dio a conocer a los magos gentiles, que le buscaban; y aunque encontraron a un Niño, creyeron en su realeza y en su divinidad, y lo adoraron. Y le ofrecieron dones con un simbolismo místico: incienso como a Dios verdadero; oro como a Rey soberano; mirra como a hombre mortal.
El rey mago que llegó al "confín de la tierra" cumplió su compromiso e intentó que sus contemporáneos conocieran la Buena Noticia de que el Niño-Dios, Salvador por todos esperado, estaba ya en el mundo.
Esta nación privilegiada (no en vano es el "confín de la tierra"), España, habría de recibir años más tarde el mensaje salvador de uno de los Apóstoles más impetuoso y más cercano al Divino Salvador; y que por su celo y valentía en proclamar dicho mensaje, sería el primero en dar la vida por su Señor y Maestro: Santiago el Mayor.

domingo, 10 de enero de 2010

BAUTISMO DEL SEÑOR (Ciclo C) San Lucas 3, 15-16. 21-22



1.- LEE/ESCUCHA. ¿QUÉ DICE EL TEXTO?

"En aquel tiempo, el pueblo estaba en expectación y todos se preguntaban si no sería Juan el Mesías; él tomó la palabra y dijo a todos: "Yo os bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego". En un bautismo general, Jesús también se bautizó. Y, mientras oraba, se abrió el cielo, bajó el Espíritu Santo sobre Él en forma de paloma, y vino una voz del cielo: "Tú eres mi Hijo, el amado, mi predilecto".

2.- MEDITA/ASIMILA. ¿QUÉ TE DICE HOY LA PALABRA?

Chss... Escucha, hija, haz silencio en tu corazón, "aparta de tu alma todo estrépito" (como diría Santa Clara):
El día que tú recibiste el Bautismo, cuando oras, cada vez que te acercas al Sacramento de la Reconciliación, yo envío el Espíritu Santo sobre ti y digo "Esta es mi hija, amada, mi predilecta"

3.- ORA/CONTEMPLA. ¿QUÉ LE DICES AL SEÑOR CON LA PALABRA?

Me impresiona Jesús observarte como un pecador más en la fila de los que van a bautizarse.
¡Gracias porque has elegido mi lugar: yo soy la pecadora y Tú, el único justo! ¡Gracias Jesús por tu bautismo y por mi bautismo, por el que me hiciste hija de Dios contigo! ¡Lléname de tu Espíritu para que nunca deje de escuchar la voz del Padre y sentir sus brazos amorosos que sostienen mi debilidad!
¡Gracias por llamarme a la Vida Consagrada para vivir con radicalidad estas exigencias bautismales!

4.- PON EN PRÁCTICA/ANUNCIA. ¿QUÉ HACER CON LA PALABRA?

En la Eucaristía de hoy renovar las promesas del Bautismo siendo consciente del compromiso y de la riqueza que el Sacramento supone para mi vida.
En la oración, recordar a todos los bautizados y pedir por los no bautizados, para que llegue el día en que puedan recibir la Gracia de las gracias: la filiación divina.

sábado, 9 de enero de 2010

"EL SEÑOR ME LLAMÓ DESDE EL SENO MATERNO, DESDE LAS ENTRAÑAS MATERNAS PRONUNCIÓ MI NOMBRE" (Isaías, 49)


Sí, puedo proclamar con el profeta, y cantar con el salmista: “En el vientre materno ya me apoyaba en ti, en el seno tú me sostenías, siempre he confiado en ti”.
En el sexto mes de embarazo de mi madre, se le presentó una apendicitis aguda por lo que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente; y yo allí, acurrucadita en el seno de mi madre, sin sufrir daño alguno. Nací al noveno mes, por eso un señor del pueblo, muy mayor, cual otro Simeón, me llamaba la niña milagrosa.
La vocación a la oración y a la soledad, creo que también tuvo sus primeras manifestaciones en los años de mi infancia. Esta oración era siempre una oración de intercesión. Por eso en los momentos de graves peligros, me refugiaba en ese lugar solitario, oraba largamente al Señor, y con la confianza y seguridad de que mi pobre súplica había sido escuchada, me marchaba feliz a jugar con mis amiguitos.
Estas escapadas en momentos difíciles me costaron sus regañinas, ¿dónde te has ido? Nunca descubrí mi secreto.
Bien es verdad que a los diez años mi fe comenzó a vacilar, debido a lo que las personas mayores nos decían con frecuencia: “Como hagáis esto, Dios os va a mandar al infierno...”, “Se va a enfadar con vosotros...”, “El Niño Jesús llora si hacéis esto otro...”, etc. Yo me interrogaba ¿Cómo puede ser Dios así? No podía creer en ese Dios castigador, y en un Niño Jesús tan quisquilloso que por todo se enfadaba. Conclusión: “esto es un chantaje que los mayores nos hacen para que hagamos siempre lo que ellos quieren”.
Nunca quise ser monja. Y por lo mismo tampoco me acercaba a ellas ni a los sacerdotes.
A los 14 años quise marcharme del pueblo, a casa de unos tíos, para vivir en la ciudad. Soñaba con ser independiente, ¡Cuántas ilusiones! Pero las madres, que siempre están ahí, respetando mi voluntad de querer salir del pueblo, puso unas condiciones: “te dejo ir para León, pero será a un colegio en el que hay unas horas de trabajo y a la vez sigues recibiendo cultura general. Si aceptas esto, bien y si no, tienes que seguir en el pueblo”.
Me contrarió enormemente. Todo lo que yo soñaba quedó por el suelo. Pero como en el pueblo no quería quedarme, acepté la decisión de mis padres.
A los 15 años hice ejercicios espirituales. En estos días de retiro tuve un encuentro vivo con Jesús y su Evangelio, y recuperé la fe que había quedado adormecida durante estos años de atrás. Presentí la llamada de Jesús, que se fue haciendo más clara en los ratos de oración silenciosa ante el Sagrario. La mirada de Jesús no me abandonaría ya más.
Al exterior mi vida seguía igual... pero en mi interior se estaba efectuando una transformación. En estos ratos de intimidad con Él, me atreví a decirle: “Si me quieres para ti en la totalidad de mi ser, quiero decirte que sí... pero a los 30 años”. Pues yo pensaba que la juventud era una etapa para disfrutar y pasarlo bien sin ningún compromiso.
Hablando un buen día sobre la vocación, una amiga dijo: “A Dios le gusta la juventud”, frase que fue como un dardo que atravesó mi corazón. Cuando oraba, esa frase volvía a mi mente una y otra vez, y le dije: “Señor, si Tú me llamas para ser tuya, en plena juventud, yo te digo sí, aquí estoy.” Palabra irrevocable.
La vocación a la vida contemplativa en “soledad y silencio, oración continua y generosa penitencia”, fue clara desde el primer momento.
Me preparé con todo fervor a la fiesta de Pentecostés, para que el Espíritu me iluminara y me diera su fuerza para presentarme en este convento, sin conocer a nadie, y decirles: “Quiero ser monja”.
Tuve que esperar un año. Por ser menor de edad necesitaba el consentimiento de mis padres, que les costó muchas lágrimas, pero me lo dieron, y el día de la Natividad de la Virgen, ellos me acompañaron al convento.
Nunca pensé que mi decisión fuera a provocar tantos inconvenientes. Tuve que luchar contra todo y contra todos para realizar mi vocación, pero cuando uno está enamorado, ¡qué bonito es luchar por ese Amor!
¡Joven, no tengas miedo al Amor de Jesús! ¡Déjate mirar por Él!, y dile que SÍ


Sor Mª Belén de Jesús

miércoles, 6 de enero de 2010

Una Aventura Sorprendente (XXIII)


¡JERUSALÉN A LA VISTA!

Los buscadores del Dios-rey recién nacido, al poder divisar la célebre ciudad de Jerusalén, quedaron sobrecogidos de admiración ante su belleza, por la grandiosidad de su Templo y sus torreones, palacios y castillos señoriales.
¡Jerusalén, ciudad santa y bienaventurada! ¡Jerusalén, visión de paz! "Su monte santo, altura hermosa, alegría de toda la tierra. El monte Sión, vértice del cielo, ciudad del gran Rey". (Salmo 47)
Las lujosas caravanas orientales penetraron en la ciudad y preguntaron por el palacio del rey. Nadie en la ciudad se mostraba enterado de ningún nacimiento real, pero les encaminaron al palacio de Herodes el grande, que era el soberano reinante en el país. Este rey tenía fama de cruel y muy celoso de su trono.
Los del Oriente le saludaron ceremoniosos y corteses, y preguntaron:
- "¿Dónde está el nacido rey de los judíos? porque vimos su estrella en el oriente y venimos a adorarle.
Al oír esto, el rey Herodes, se turbó, y con él toda Jerusalén; y congregando a todos los pontífices y a los letrados del pueblo, les preguntaba el lugar del nacimiento del Mesías.
Ellos le contestaron: - En Belén de Judá; pues así está escrito por el profeta:

"Y tú Belén, tierra de Juda, de ningún modo eres la menor entre las ciudades de Judá; porque de ti saldrá un jefe que apacentará a mi pueblo, Israel."

Entonces Herodes llamando aparte a los Magos, puntualizó con ellos el tiempo de la aparición de la estrella; y, enviándolos a Belén dijo: Id a informaros bien sobre ese niño; y cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo.
Y ellos oído al rey  marcharon; y la estrella que vieron en Oriente los guiaba, hasta que llegó y se colocó sobre donde estaba el Niño.
Al ver la estrella se alegraron sobre manera.
Y llegando a la casa, vieron al Niño con María, su madre, y, postrados, lo adoraron; abrieron sus tesoros y le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra.
Y avisados en sueños de no volver a Herodes, regresaron a su país, por otro camino". (San Mateo 2, 2-12)

El Desierto se sintió lleno de alegría con las caravanas orientales de vuelta a sus países.
Hicieron un alto en el camino para leer una vez más el pasaje del gran Profeta, que había despertado en sus corazones los anhelos de conocer y de buscar al Dios-Rey humanado, al ver en el firmamento su estrella.
Ahora veían cumplidas en ellos las antiguas profecías.
Melchor abrió el Libro Santo y leyó en alta voz:

"¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!...
Levanta la vista en torno, mira: todos esos se han reunido, vienen a ti: tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces lo verás, radiante de alegría; tu corazón se asombrará, se ensanchará, cuando vuelquen sobre ti, los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos. Te inundará una multitud de camellos, los dromedarios de Madián y de Efá. Vienen todos de Sabá, trayendo incienso y oro, y proclamando las alabanzas del Señor" (Isaías 60, 1-6)

Melchor continuó diciendo:
- Nosotros somos, sin duda, los aludidos por el Profeta. Nosotros hemos sido vistos por él en sus sueños proféticos, de hace más de setecientos años. Demos gracias al Dios Altísimo por las maravillas que ha hecho con nosotros, mostrándonos a los primeros el Mesías esperado del mundo. Tenemos, amigos, un gran compromiso: extender por nuestros pueblos y naciones este mensaje salvador.

 -Lo haremos sin duda, dijeron todos.
Se despidieron cordialmente y regresaron con alegría, cada cual a su respectivo país.


martes, 5 de enero de 2010

Una Aventura Sorprendente (XXII)


VISITA ORIENTAL

Las arenas del Desierto han crujido varias noches bajo el paso de caravanas de camellos orientales. En el cruce de caminos apenas transitables, se han encontrado algunos personajes desconocidos entre sí.

-¿Quién va? El que pregunta es Melchor, un rey o mago, montado en un camello de color canela. Es hombre alto y joven, sabio escrutador de los cielos estrellados del Oriente. Ha leído mucho en las profecías de lejanas culturas caldeas, y ha descubierto un nuevo astro maravilloso, más cercano que las estrellas, que no difiere de ellas en luz, pero se mueve en una dirección segura.
Le contesta Baltasar, hombre de piel morena, cuyos ojos negros e inteligentes denotan una raza distinta ,sin duda, de otras regiones calcinadas por el sol.

- Somos dos, que nos hemos encontrado perdidos tras el rastro de una misma estrella, que se nos ha ocultado y ahora andábamos sin rumbo en el desierto. El que en estos momentos me acompaña es Gaspar, anciano de larga experiencia en el estudio de la preciosa ciencia de la astronomía. ¿no es verdad?

- Ciertamente -dijo Gaspar- soy heredero de ancestrales culturas. Quizá de los sumerios de Mesopotamia que llegaron a dominar la ciencia de los astros admirando el firmamento, hasta el punto, de que ellos fueron los creadores de la semana, poniendo a cada día los nombres de los astros; y el domingo era el sol. Sin embargo, se me ha revelado que el Rey prometido y esperado por generaciones y generaciones ha nacido ya, en Judá, y es hacia esa región a la que nos guía una estrella esplendorosa y única. Pero ahora ¿dónde está?

- La providencia de Dios creador nos guía, amigos, -dijo Melchor-. Creo que todos vamos siguiendo el mismo astro maravilloso que se nos ha escondido. Pero ahora diviso no lejos una luz entre la arena. Es, sin duda, un oasis del desierto, en el que podremos descansar con nuestras caravanas, y orientarnos hacia esa región de la cual tiene noticia más certera el sabio anciano Gaspar, nuestro amigo. Podemos, pues, pensar que estamos ya muy cerca del término de nuestra aventura, tan sorprendente como es el buscar a un Rey entre los recién nacidos, ¡que es el Dios anunciado por los antiguos oráculos de los Profetas!,según hemos leído y creído al aparecer su estrella.

En efecto. LLegaron al oasis que habían divisado, donde encontraron un albergue para pernoctar; dieron de beber a los camellos y demás bestias de carga de las caravanas, y se orientaron hacia la ciudad de Jerusalén, que estaba ya próxima. Y era, según las informaciones del sabio rey Gaspar, la capital del país que buscaban.



lunes, 4 de enero de 2010

Historia de una VIOLETILLA, enamorada de CRISTO
















Autora: Una pecadora arrepentida...
¿llamada a la vocación contemplativa?

En los últimos tiempos del año 2009, vivía en Madrid una florecilla Violeta que no se podía imaginar el regalo que le estaba esperando esta Navidad, después de su más dolorosa NOCHE OSCURA.

Todo comenzó cuando, después de muchos años de tropiezos y caídas, intentando vivir como Jesús, por caminos un poco distorsionados de lo que era su voluntad... la pobre Violetilla, por fin, se negó a sí misma y dejó que las manos de Jesucristo la recogieran del barro y la amaran tanto, tanto, que esta florecilla sin esperanza no pudiera más que dejarse vencer por este perfecto y verdadero AMOR... y así floreció en ella la auténtica NAVIDAD: Cristo se había fijado tanto en ella, que le empezó a explotar su corazón humilde de flor y ya no pudo amar nada más que su presencia en todas las cosas... y sobre todo, en su corazón.

Pasaron los días y la presencia amorosa de CRSITO empezó, muy ardientemente, a adueñarse de Violetita, de una forma particular a través de la contemplación, la fuerza de la Eucaristía, y mediante los diálogos amorosos de la oración constante que mantenía en secreto CON SU AMANTE PERFECTO: JESUCRISTO.

Y... en un bendito día, todos los signos del mundo empezaron a demostrar que CRISTO estaba llamando a la florecilla de una manera muy, muy amorosa, pero también celosa... así que Violetita se sumió de nuevo en una honda inquietud, al no saber interpretar este amor tan profundo, y al ver que con su novio ya nada tenía sentido... Violetita, siempre sola, descubrió que necesitaba acercarse a una comunidad cristiana, ya que no podía pasar más tiempo en esa soledad espiritual, y necesitaba compartir el amor que DIOS le estaba regalando, con otros hermanos que lo entendieran... para discernir si DIOS la quería exclusivamente para ÉL... o era otro su camino.

No sabía cómo pedir ayuda, así que acudió a INTERNET, y empezó a llamar a la casa de los cristianos activos, por ser estos sus preferidos y pensar que CRISTO la amaba a través de la accción... Llamó a Cáritas, Laicos en Marcha, al CORO Diocesano de Getafe, pidió a su confesor que le presentara comunidades de jóvenes de su edad, etc... pero ningunó contestó...

Un día cualquiera, después del trabajo y sin pensarlo, Violetita accedió a su blog de maestra infantil, y en una aplicación que ponía "seguir blogs", empezó a encontrarse con blogs cristianos, y se agregó a uno que decía: CRISTO TE LLAMA... Allí, desesperada y sin fuerzas, escribió sobre su experiencia amorosa con DIOS y sobre su falta de discernimiento ante la vocación que la estaba llamando... y muy pronto fue contestada por las HERMANAS POBRES DE SANTA CLARA y por el PADRE RUBÉN.

Y el viaje hacia el discernimiento de la vocación de nuestra pobre florecilla comenzó...

Las Hermanas Clarisas invitaron a Violetita a su convento para que pudiera conocer cómo vivían en su Comunidad y así ayudarla en su discernimiento... y la violetilla inquieta y buscadora, a pesar de todas las dificultades que tuve que soportar (como la oposición familiar, la ruptura definitiva con su décimo-cuarto novio, los problemas con los billetes, las dudas y los prejuicios personales ante la vida contemplativa, las tentaciones de alejamiento ante el deseo de ser sólo para Cristo y no sentirse digna, etc.), y teniendo muy presente en su corazón las palabras de San Agustín: "el AMOR surge del CONOCIMIENTO", y sabiendo que si no conocía ahora a esta comunidad y experimentaba con sus propios ojos la vida contemplativa de claususra, nunca llegaría a saber si ésta realmente era su vocación. El día 1 de enero del bendito nuevo año 2010, ¡¡¡por fin!!! la florecilla inquieta y aterrorizada se montó en un tren llena de dudas, dirección al  CONVENTO DE LA SANTA CRUZ, FF. CLARISAS DESCALZAS DE LEÓN... que más tarde rebautizaría con el nombre de HOTEL DEL VERDADERO AMOR, después de su fructífera y amorosoa experiencia... pero no adelantemos acontecimientos.

Violetilla aventurera, por fin llegó a la puerta del convento... y los minutos que siguieron antes de que se abriera la puerta y viera a la primera de las hermanas, fue la última de las tentaciones que sufrió la pobrecilla, absolutamente asustada porque desde fuera le parecía un lugar siniestro, en el que no se vislumbraría ni un rayo de luz, y pensando que todas las monjas serían viejas y amargadas y sería ésta otra de las pesadillas que tendría que sufrir por haberse dejado llevar de nuevo por sus impulsos, pero lo que no sabía nuestra florecilla inquieta es el regalo de amor que CRISTO tenía preparado dentro de ese convento...

Se abrió la puerta y apareció un TEMPLO VIVO DE AMOR a recibirla... (no puede describirlo la protagonista de esta historia de otra manera)... De repente, empezaron a llegar todas las hermanas, y recibieron a la florecilla en una habitación (locutorio) completamente iluminada por ventanales enormes, y adornada con cuadros preciosos, de los que destacaría el preciosísimo de San Francisco meditando en la montaña con los pajarillos...

Y LA PALABRA SE HIZO CARNE Y ACAMPÓ ENTRE NOSOTRAS... Un amor inexplicable inundó por completo a Violetilla al ver las caras de felicidad plena de estas almas enclaustradas en el Corazón de CRISTO; al ver sus risas perfectas, al sentir su profunda fraternidad y alegría por la llegada de una completa desconocida a la que estaban tratando como a una HERMANA más, al ver su preocupación por todas las dificultades que había pasado la florecilla inquieta y al estar al servicio completo ante ella y servirle una deliciosa comida (la primera que disfrutó nuestra florecilla en sus primeros minutos dentro del HOTEL DEL VERDADERO AMOR, tal y como llamaría al convento a partir de ahora).

Tuvo hambre y la dieron de comer, sin juzgarla, sin ninguna pretensión... Violetilla comenzó a sentir paz en su corazón y todos los prejuicios y miedos desaparecieron sintiéndose agradecida por el regalo que Cristo le estaba haciendo al ver su ROSTRO perfecto en estas esposas amadas por ÉL... Y pensaba Violetilla, mientras probaba la deliciosa comida que le habían preparado las Hermanas... "A Dios nadie le ha podido ver, a Jesús de Nazaret sólo le han llegado a ver unos pocos afortunados en vida, pero al ESPÍRITU SANTO encarnado en los corazones de quienes le aman de veras y reciben toda su Gracia, a mí me ha tocado verlo y sentirlo hoy, aquí encarnado en estas HERMANAS AMOROSAS"... "Gracias SEÑOR  porque tu Palabra se ha hecho carne".

Y entonces se produjo el MILAGRO: el tiempo se paró, las diferencias de edad entre las Hermanas y la florecilla desaparecieron, y la Violetita sintió que estaba teniendo su primera conversación espiritual verdadera y que se estaba comunicando con una nueva familia que ya nunca la abandonaría... Y todo transcurrió como la vida misma, experimentando el Evangelio a través de los pequeños detalles cotidianos, las obras sencillas, la buena disposición, la alegría verdadera, la amistad... Pero lo más importante de todo, es que la dudosa e inquieta Violetilla llegó a conocer el verdadero sentido de la contemplación y el poder de la oración, ¡¡¡y sólo por eso llegó a amarlo!!!

Y su FE aumentó cuando asisttió al sagrado lugar donde las ESPOSAS amadísimas de CRISTO rezaban sus oraciones por toda la humanidad y contemplaban y alababan a Jesucristo mediante la Gracia de su PALABRA... En este momento fue cuando la florecilla comprendió el valor escondido de estos TEMPLOS VIVOS DE ALABANZA ANTE EL SAGRARIO, que con sus oraciones durante la jornada diaria, sostenían de manera oculta la FE de toda la Iglesia y comprendió que si un enfermo no tiene fuerzas para orar, ellas estaban rezando por él... si un bebé no tiene consciencia todavía para orar, ya ellas, instrumentos de oración y alabanza a Dios, se encargan de pedir y rezar por él... si un ateo no conoce todavía a Jesucristo, ya ellas se encargan de que el aliento de sus oraciones toque algún día el corazón de esta solitaria sombra del hombre sin DIOS.

YA ELLAS SE ENCARGAN DE SOSTENER EL MUNDO CON SUS ORACIONES, pensaba Violetita, pero no con sus propias fuerzas, sino a través del sacrificio que han hecho con su vida: ser absolutamente de CRISTO, esposas del ESPÍRITU SANTO que habita en ellas y las colma de GRACIA, para que sus oraciones den fruto.

Con la florecilla perdida, estas oraciones sí que habían dado fruto y entonces fue cuando Violetita sintió y entendió y amó el verdadero valor de la CLAUSURA: ser un regalo constante en donación a CRISTO, y curar a toda la humanidad a través de la CONTEMPLACIÓN, de la ORACIÓN, y como no, viviendo COMUNIÓN FRATERNA, por lo tanto a través también de la acción... un trabajo oculto que no se puede comprender ni llegar a amar sin una madurez espiritual grande y sin una fe ciega como la de un niño.

Nuestra florecilla, ya enamoradísima de la vida contemplativa, sintió que si algún día le fallaba la fe y las fuerzas para orar, ESTOS TEMPLOS VIVOS DE AMOR rezarían por ella y sus oraciones darían frutos, como dice el Evangelio: "Todo lo que pidiereis en mi nombre se os dará".

Así que, Violetita también comenzó a rezar con las hermanas, y les decía desde lo más profundo de su corazón: "ORAD SIN CESAR, PORQUE SIN VOSOTRAS, amadísimas por Cristo, tocadas por su Gracia, SIN VUESTRO SACRIFICIO DE AMOR, los que no tenemos fuerzas no nos sostendremos"... ¡La oración es el origen de la acción! Porque el ESPÍRITU SANTO vive en vuestros corazones permanentemente, y ese es el regalo de vuestra boda con CRISTO.

Pero ¿cómo saber si éste era el camino, la vocación de Violetilla? Había dado un paso grande, que era comprender y amar la contemplación, pero todavía tenía que discernir si CRISTO la llamaba para esa vida...

Jesucristo regaló a Violetita varias lámparas para alumbrarle el camino:
Una de ellas fue la del Padre Rubén, que alumbró muchísimo con su conversación el corazón de la pequeña.. (¡Precioso regalo que guardará y meditará siempre!)

Otra lámpara encendida fue la de la Madre Sor Mª Belén, que, después de largos diálogos en los que pudo descubrir el alma franciscana de Violetita, le aconsejó que caminara despacito y conociera todo el carisma franciscano en su totalidad: todas las vocaciones a las que CRISTO estaba llamando a sus sedientos amantes, por ejemplo, la ORDEN FRANCISCANA SEGLAR.

Y Violetita recibió otro precioso regalo del Señor: conocer a Manuela, una joven que pertenecía a la Orden Franciscana Seglar, y con la que compartió la primera Eucaristía del año nuevo... Y éste encuentro fue encantador, y otra luz en el camino del discernimiento vocacional, así que, la florecilla  agradecida conservó y meditó en el corazón todo lo que le pasó en este HOTEL DEL VERDADERO AMOR.

Y llegó el día de la despedida... y Violetita sintió que fuera o no el camino de la contemplación su vocación, se iba de allí dejando una familia que siempre estaría con ella unida en ORACIÓN.

¡La florecilla se fue, sin saber cuál era su camino todavía, pero cumpliendo uno de sus objetivos: comprender el valor de la vida contemplativa y llegar a amarlo!

Volvió a casa llena de alegría, llena de amor, inspiración divina, esperanza, y deseando que todo lo que había vivido con las Hermanas Pobres de Santa Clara, el Padre Rubén y Manuela, pudiera dar frutos en su vida cotidiana, en su trabajo, en su familia, etc. Y sobre todo convencida plenamente de entregárselo todo  a CRISTO, su nuevo novio, el único que la podía satisfacer de verdad! (¿Creéis que lo conseguirá...? Sólo si esa es la voluntad de DIOS, pero lo importante es que ella siente que tiene que amar a CRISTO por encima de todo, ¡¡¡y es lo único que le hace feliz plenamente!!!)

Y la renovada florecilla franciscana pensó en escribir un cuento con sus aventuras para que cualquiera que estuviera en su situación, pudiera conocer su testimonio, que resumiría así: "Merece la pena abandonarte a la Gracia de DIOS, sacrificar todo lo que tienes y lanzarte al viaje de conocer algo nuevo, siempre que sea inspirado por el AMOR que CRISTO pone en tu corazón". "No importa que no conozcas aún la voluntad de DIOS, hay que caminar y si te equivocas, volver a retomar el viaje por otro camino... siempre escuchando la voz de CRISTO e interpretando las señales que te va regalando..."

Moraleja: (Voz de la florecilla Violeta): "He vivido dos días el Evangelio hecho carne con las Hermanas Pobres de Santa Clara, el Padre Rubén y la joven seglar franciscana, Manuela... Sea cual sea lo que CRISTO te dice en el corazón, por favor, ¡¡¡no temas!!! ¡y lánzate a la aventura de seguirle! Yo he conseguido una nueva familia que nunca me dejará, he aumentado mi FE y ¡¡¡AMO CON TODO MI CORAZÓN LA VIDA CONTEMPLATIVA!!!
Te invito, si sientes esa llamada y esa inquietud, a que vengas al HOTEL DEL VERDADERO AMOR que CRISTO me ha hecho encontrar en este convento de León... y a que experimentes el AMOR verdadero y fraterno más grande que yo haya conocido jamás: el de CRISTO habitando en los corazones de estas HERMANAS que ya nunca me dejarán!"

(Continuará...)