Rincón poético




  ¡Un Don precioso!



¡Oh Santa Eucaristía,
que brotaste esta Noche incomparable
de la Sabiduría
suprema y admirable
del Amor más sublime  e inefable!

Eres bálsamo suave
en la herida más honda y deprimente;
y en la aflicción más grave
eres como un torrente
de paz, de luz, de amor incandescente.

¿Cómo podría mi alma,
oh Jesús, Maestro amado y amoroso,
agradecer con calma
un don tan delicioso,
sino con un amor total, dichoso?

¡Te lo entrego, Señor!
Acógelo en mi lámpara encendida
y que siempre este amor
brille tan sin medida
¡que ilumine feliz toda mi vida!


 Sor Mª Teresa, o.s.c (+)

  
  EN LA NOCHE DEL AMOR

En la noche del amor
en vino y en Pan dorado
te nos das todo inmolado
en sacrificio, Señor.

Te ocultas ¡oh Redentor
con ternura, con vehemencia!
para dejarnos la herencia
más preciosa, cual podías:
¡nos dejas la Eucaristía!
¡Todo el cielo en tu Presencia!

Yo te rindo adoración
en esta Noche Sagrada,
y deseo enamorada
¡entrar en tu Corazón!
¡Oh! ¡Qué dichosa mansión!
¡oh, qué cielo de reposo!
mas, hoy, ¡será doloroso
nuestro encuentro, Dueño Amado!
¡permaneceré a tu lado
ardiendo en fuego amoroso!


 ¡ENCIÉNDEME, JESÚS EUCARISTÍA!

Atendiendo a mis clamores
estás en el Santuario:
yo te busco en el Sagrario,