viernes, 31 de diciembre de 2010

VIGILIA DE ADORACIÓN ESPECIAL FIN DE AÑO

Esta noche, tendremos una Vigilia de adoración especial para despedir el año 2010 y recibir el Nuevo Año 2011. Os invitamos a que nos acompañéis, personalmente o en espíritu.

viernes, 24 de diciembre de 2010

FELICITACIÓN DE NAVIDAD

Pues la promesa anunciada
está ya asegurada:
De una Virgen muy hermosa,
hecho carne, nieve y rosa
va a nacer el Rey del cielo.
Viene Niño pequeñuelo
y lo trae ¡sólo el amor!
¿Qué tesoro habrá mayor?
¡Él colma todo otro anhelo!

Adoremos con ternura,
con jubilosa alegría
en los brazos de María
a este Niño-Dios dulzura.
Él nos trae la gran ventura
de su luz y de su amor.
Con su beso salvador
dejemos que nos fascine,
nos cautive e ilumine,
¡nos envuelva en su esplendor!

Sor María Teresa

La Comunidad de Franciscanas Clarisas Descalzas de León, os desean una Feliz y Santa Navidad y un Año Nuevo colmado de Paz y Bien.

sábado, 11 de diciembre de 2010

DOMINGO 3º DE ADVIENTO: DOMINGO DE LA ALEGRÍA (San Mateo 11, 2-11)



"En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, le mandó a preguntar por medio de sus discípulos:

-- ¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?

Jesús les respondió:

-- Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios, y los sordos oyen; los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio. ¡Y dichoso el que no se sienta defraudado por mí!

Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan:

-- ¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué fuisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo, y más que profeta; él es de quien está escrito: "Yo envío mi mensajero delante de ti, para que prepare el camino ante ti”. Os aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan, el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él."

El adviento sabemos que encierra en sí la belleza de la esperanza. En el adviento esperamos... pero ¿a quién? En este domingo se revela ya abiertamente a quien esperamos, por el mismo Jesús. Él se lo manda decir a Juan por los mismos enviados: en efecto, el Señor nos viene a decir que "no tenemos que esperar a otro" pues Él es el enviado de Dios, el Mesías prometido. Mirad las profecías y ved que está pasando todo lo que estaba anunciado, Jesús es el verdadero Mesías. Él es el amor y viene difundiendo las obras del amor: es luz para los ciegos, salud para los enfermos, vida para los muertos y sobre todo sabiduría infinita para los pobres que son evangelizados. Los pobres, que somos todos, podemos decir: Oh Jesús, nadie nos ha hablado al corazón como tú. Eres el Salvador, el amigo verdadero que nos ayudas en los caminos y nos das ánimo en nuestros cansancios. "Eres miel en la boca, melodía en el oído, júbilo en el corazón". ¡Ven pronto, Jesús, tú eres nuestra esperanza y nuestro amor!

miércoles, 8 de diciembre de 2010

SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA





La Inmaculada es la Patrona de la Orden Franciscana, y todos los años, tal día como hoy, nuestra Comunidad hace la consagración a la Virgen con la siguiente fórmula:

¡Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra! Os reconocemos por legítima, perfectísima y soberana Reina de la Iglesia militante, purgante y triunfante y de todo el orden natural y sobrenatural. Y a fin de que conste siempre, que reconocemos esta vuestra Soberanía, arrodilladas en la presencia de Dios y de toda la Corte Celestial, hacemos voto de confesar y de atribuiros como a verdadera Madre de Dios, todas las excelencias, prerrogativas, gracias y todo lo más grandioso y lo mejor que, en Cristo y por Cristo, sois la Primogénita, la Obra Maestra de toda la creación y el complemento de la Beatísima Trinidad, con toda la plenitud posible de privilegios y dones; libre de la maldición de Adán y de todo pecado; Corredentora y Madre espiritual del humano linaje; exaltada en cuerpo y alma a los cielos sobre los coros de los Ángeles y Santos y con más gloria que todos ellos juntos; coronada por Reina del Universo; Mediadora Universalísima y Dispensadora de todas las gracias en todo tiempo y en toda necesidad.
Después de reconocer vuestra Regia Soberanía, y de pedir a Vos y a vuestro Hijo perdón y misericordia de todos nuestros pecados, miserias y fragilidades, y de purificar nuestra alma de toda mancha, postradas a vuestros pies, y renovando los santos votos de pobreza, obediencia, castidad y (clausura), os consagramos nuestra alma con todas las potencias y nuestro cuerpo con todos los sentidos y latidos de nuestro corazón, y os entregamos nuestras personas con todos los pensamientos, palabras y obras del orden natural y sobrenatural, para que dispongáis, según vuestro beneplácito, de todos nuestros bienes y de nuestra existencia, suplicándoos que nos reconozcáis por hijas y esclavas vuestras en la vida y en la hora de la muerte.
En reconocimiento de esta filiación y esclavitud perpetua, todas las monjas de este Convento llevaremos vuestro nombre dulcísimo de “MARÍA” y prometemos haceros todos los obsequios posibles y ser muy observantes de la Regla, las Constituciones y santas, marianas y seráficas costumbres, siendo siempre rendidas súbditas vuestras y no reconociendo en esta santa Casa otra Prelada que MARÍA INMACULADA.
En testimonio de esta nuestra voluntad renunciamos en vuestras manos nuestros oficios y ponemos a vuestras plantas la Regla, las Constituciones, los sellos, las llaves para que Vos toméis posesión completa de nosotras y de todas nuestras cosas, y os damos palabra de honor de que desempeñaremos todo lo mejor posible nuestros oficios como delegadas y esclavas vuestras. Pero como somos tan débiles y miserables, os rogamos, MADRE INMACULADA, que nos vigiléis y nos ayudéis en todos nuestros pasos, corrigiéndonos en nuestras faltas y fragilidades, a fin de que seamos dignas hijas vuestras y nunca decaiga la observancia regular en esta santa Casa, mereciendo, después de nuestros breves días, ser reconocidas por fieles esposas de vuestro Santísimo Hijo y por predilectas hijas vuestras.
Ponemos por testigos e intercesores de esta nuestra total consagración y entrega a Vos, al patriarca San José, a nuestro Padre San Francisco, a nuestra Madre Santa Clara y a todos los santos de la Orden Seráfica, con San Miguel Arcángel y todos los Ángeles y Santos de la Corte Celestial; y nos retiramos de vuestras plantas besándoos el pie y la mano como a legítima Prelada nuestra y pidiéndoos la bendición como prenda segura de nuestra salvación eterna.

domingo, 5 de diciembre de 2010

2º DOMINGO DE ADVIENTO (San Mateo 3, 1-12)



LIBRO DE ISAÍAS 11, 1-10


Aquel día: Brotará un renuevo del tronco de Jesé, un vástago florecerá de su raíz. Sobre él se posará el espíritu del Señor: espíritu de ciencia y discernimiento, espíritu de consejo y valor, espíritu de piedad y temor del Señor. Le inspirará el temor del Señor. No juzgará por apariencias, ni sentenciará de oídas; defenderá con justicia al desamparado, con equidad dará sentencia al pobre. Herirá al violento con el látigo de su boca, con el soplo de sus labios matará al impío. Será la justicia ceñidor de sus lomos; la fidelidad ceñidor de su cintura.

Habitará el lobo con el cordero, la pantera se tumbará con el cabrito, el novillo y el león pacerán juntos: un muchacho pequeño los pastorea. La vaca pastará con el oso, sus crías se tumbarán juntas; el león comerá paja con el buey. El niño jugará con la hura del áspid, la criatura meterá la mano en el escondrijo de la serpiente. No harán daño ni estrago por todo mi Monte Santo: porque está lleno el país de la ciencia del Señor, como las aguas colman el mar. Aquel día la raíz de Jesé se erguirá como enseña de los pueblos: la buscarán los gentiles, y será gloriosa su morada.

Por medio del profeta Isaías Dios sigue alentando la esperanza del pueblo, pues el compromiso de Dios con la casa de David no ha de faltar. Un Rey nuevo con un Espíritu nuevo ha de surgir, sobre el que reposará el Espíritu del Señor, con todos sus dones y cualidades. La paz será la característica de su reinado.


CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS 15, 4-9

Hermanos: Todas las antiguas Escrituras se escribieron para enseñanza nuestra, de modo que entre nuestra paciencia y el consuelo que dan las Escrituras mantengamos la esperanza. Qué Dios, fuente de toda paciencia y consuelo, os conceda estar de acuerdo entre vosotros, como es propio de cristianos, para que unánimes, a una voz, alabéis al Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo.

En una palabra, acogeos mutuamente como Cristo os acogió para gloria de Dios. Quiero decir con esto que Cristo se hizo servidor de los judíos para probar la fidelidad de Dios, cumpliendo las promesas hechas a los patriarcas y, por otra parte, acoge a los gentiles para que alaben a Dios por su misericordia. Así dice la Escritura: "Te alabaré en medio de los gentiles y cantaré a tu nombre."

En la comunidad de Roma formada por cristianos de diversas procedencias, la convivencia no siempre era un reflejo de la paz mesiánica. Por eso Pablo les exhorta a acogerse unos a otros como Cristo acogió a todos. "Quien tiene a Cristo como meta, jamás podrá librarse de su hermano en el camino, por más diferente que se le antoje; aceptando al hermano que Dios nos ha dado, damos la gloria que a Dios le debemos".

SANTO EVANGELIO

Por aquel tiempo, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea predicando:

--Convertíos, porque está cerca el Reino de los cielos. Este es el que anunció el Profeta Isaías diciendo: "Una voz grita en el desierto: preparada el camino del Señor, allanad sus senderos".

Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y del valle del Jordán; confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán.

Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo:

--Raza de víboras, ¿quién os enseñado a escapar de la ira inminente? Dad el fruto que pide la conversión. Y no os hagáis ilusiones pensando: "Abrahán es nuestro padre", pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras. Ya toca el hacha la base de los árboles, y el árbol que no da fruto será talado y echado al fuego. Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí puede más que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias. El os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga.

1.- LEE/ESCUCHA: ¿QUÉ DICE EL TEXTO?
La presencia del Bautista nos señala la cercanía de Jesús. Juan, el profeta, convencido de que el Reino de Dios está cerca, nos llama a una conversión radical. Él dedica su vida a anunciar su venida, ya inminente. Con estas mismas palabras comenzará Jesús también su predicación.

2.- MEDITA/ASIMILA: ¿QUÉ TE DICE HOY LA PALABRA?
Ya no tenemos tiempo que perder. Dios, en ese amor infinito por nosotros, ha decidido venir y no podemos retrasar su llegada, por mucho que intentemos retrasar nuestra conversión. Sólo se siente con fuerzas para retornar a Dios, para comenzar cada día su propia conversión, quien se siente querido por Él. Debemos dar al mundo el testimonio de nuestra propia conversión, para que el mundo crea que el Reino de Dios ya ha comenzado en este mundo,. Demos muestras de cercanía, de esperanza y de alegría porque este Reino, que es la misma persona de Jesús, está para llegar y llenará de paz nuestros corazones, para instaurar un mundo nuevo, donde lreine la paz y la fraternidad.

3.- ORA/CONTEMPLA: ¿QUÉ LE DICES AL SEÑOR CON LA PALABRA?
¡Ven, Señor Jesús! Suscita hoy en nosotros el deseo vivo de volver a ti mediante una verdadera conversión.
Transforma mi corazón y haz de mí un instrumento de tu paz,
Que donde haya odio, lleve el amor; donde haya ofensa, lleve el perdón; donde haya discordia, lleve la unión; donde haya duda, lleve la fe; donde haya error, lleve la verdad; donde haya desesperación, lleve la esperanza; donde haya tristeza, lleve la alegría; donde haya tinieblas, lleve la luz; Maestro, haz que yo busque más consolar que ser consolado; más comprender que ser comprendido; más amar que ser amado. Porque es dando como se recibe; es perdonando como se obtiene el perdón; y es muriendo como se vive para la vida eterna.

4.- PON EN PRÁCTICA/ANUNCIA: ¿QUÉ HACER CON LA PALABRA?
Ser profeta que anuncie con valentía, al estilo de Juan el Bautista, la llegada de Jesús, que tenemos que despojarnos y convertirnos de todo lo que va en contra de lo que impide su reinado, y recordar a todos que no debemos tener miedo a su venida, pues "Él no nos quita nada, nos lo da todo".
Pedir al Señor que derrame su Espíritu sobre nosotros, espíritu de inteligencia y sabiduría, de consejo y valor, de conocimiento y temor del Señor, para ser testigos de esta nueva humanidad que anunciaba el profeta Isaías en la primera lectura.


martes, 30 de noviembre de 2010

domingo, 28 de noviembre de 2010

DOMINGO 1º DE ADVIENTO



LECTURA DEL LIBRO DE ISAÍAS 2, 1-5


Visión de Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y de Jerusalén: Al final de los días estará firme el monte de la casa del Señor, en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas. Hacia él confluirán los gentiles, caminarán pueblos numerosos. Dirán:

-- Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob. Él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Sión saldrá la ley, de Jerusalén, la palabra del Señor. Será el árbitro de las naciones, el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra.
Casa de Jacob, ven, caminemos a la luz del Señor.

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS 13, 11-14

Hermanos: Daos cuenta del momento en que vivís; ya es hora de espabilarse, porque ahora nuestra salvación está más cerca que cuando empezamos a creer. La noche está avanzada, el día se echa encima: dejemos las actividades de las tinieblas y pertrechémonos con las armas de la luz. Conduzcámonos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas ni borracheras, nada de lujuria ni desenfreno, nada de riñas ni pendencias. Vestíos del Señor Jesucristo y que el cuidado de nuestro cuerpo no fomente los malos deseos.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 24, 37-44
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-- Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del Hombre: Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a otra la dejarán. Por tanto estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del Hombre.

"El Adviento es una buena ocasión para tomar conciencia del "tiempo" que vive el cristiano como momento de gracia, el tiempo decisivo , el tiempo de la luz en el que uno puede orientar la propia libertad por los magníficos y amplios caminos de la verdad y del amor.
El peligro serio es gastar el tiempo que tenemos a nuestra disposición nuestra existencia, sin optar de verdad por algo grande, sin decidirse de veras a dar a la libertad ese gran aliento que sólo puede provenir de haber encontrado en Jesús la verdad y el amor. El descuido nos podría hacer perder y para siempre la gracia de Cristo, que hace verdadera la vida cristiana. Por consiguiente vale la pena velar, tener despierta la fe, porque ya está aquí la luz.
Es, pues la gracia de Cristo la que suscita en nosotros la capacidad para emprender el camino con obras buenas. Mientras estamos de camino la Palabra de Dios nos exhorta a ser como el profeta, capaces de tener "visiones", en el sentido de saber mirar a lo lejos, incluso si la ciudad: está llena de idolatría, infidelidad, injusticia. El papel de cada cristiano es el de volverse hacia Dios y testimoniar desde su vida, que Dios es el único que llama amorosamente a todos hacia sí.
ORACIÓN
Es tu amor, Abbá, el que nos pone de nuevo en camino hacia tu Hijo que viene. Te damos gracias por este tiempo que nos regalas para poder acogerte .Concédenos dejarnos visitar por tu gracia, que caminemos siempre a tu luz para no desear más el mundo de las tinieblas. Después de haber intuido el camino de la paz, que tan bellamente nos describes en la primera lectura, no permitas que seamos tentados por el orgullo y la violencia.
Vence nuestra ignorancia..., vence nuestra tibieza..., vence nuestras rutinas que nos hacen creer que ya no podemos descubrir nada nuevo en tu compañía. Revístenos de tu Hijo amado, Jesús, e introdúcenos en la vida del Espíritu para que con él oremos incesantemente: ¡Maranatá! ¡Ven, Señor Jesús!"
(Del libro Lectio divina para cada día del año)

domingo, 21 de noviembre de 2010

SOLEMNIDAD DE CRISTO REY (San Lucas 23, 35-43)



"En aquel tiempo, las autoridades hacían muecas a Jesús, diciendo:
-- A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido.
Se burlaban de él también los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo:
-- Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo.
Había encima un letrero en escritura griega, latina y hebrea: "Éste es el rey de los judíos".
Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo:
--¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros.
Pero el otro lo increpaba:
-- ¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibimos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada.
Y decía:
-- Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino.
Jesús le respondió:
-- Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso."

Todos los textos de este día hablan de la realeza de Jesús; pues siendo Hijo de Dios es Rey desde toda la eternidad. Mas, el Eterno Padre, en su providencia amorosa quiso que al hacerse hombre tuviera también en su origen humano un signo de realeza, naciendo de una estirpe regia: el rey emblemático del pueblo de Dios, el rey David. De este origen, del ungido rey David nos habla la primera lectura (2 libro de Samuel 5, 1-3). Y este reino duraría para siempre en el prometido Mesías, Jesucristo. Después la carta de San Pablo a los Colosenses (1, 12-20) habla primorosamente de la realeza eterna de Cristo. Esta carta la podemos considerar dirigida a todos nosotros, los cristianos, y nos explica Pablo las grandezas incomparables de este divino Rey y las gracias que hemos recibido de Él:
1ª gracia: Nos ha sacado de las tinieblas y nos ha trasladado al Reino de su Hijo querido...
2ª gracia: Por su sangre hemos recibido la Redención
3ª gracia: y el perdón de los pecados.
A continuación Pablo empieza a hablar y ponderar las grandezas de este divino Rey, que siendo el primero en todo, reside en Él toda la plenitud. Por Él se han de reconciliar todos los seres...
El misterio de Cristo y el poder de la sangre de su cruz que traerá la paz, es lo que ha expuesto Pablo en este pasaje.
El Evangelio está tomado de la última parte de la Pasión de Jesús. Han llegado por fin con Jesús a la cumbre del Calvario, era el mediodía del 14 de Nisan, el primer Viernes Santo de la Historia. Jesús está crucificado en medio de dos malhechores. Los enemigos de Jesús se sienten triunfantes: los dirigentes de pueblo, la soldadesca, el populacho, y hasta uno de los ladrones, todos a una insultando a Jesús y burlándose de Él, precisamente de su poder, de su realeza, invitándole irónicamente a que se salvara a sí mismo, etc.
Resalta poderosamente el contraste de esta actitud agresiva de los verdugos con la mansedumbre infinita de la víctima divina, que solamente tiene pensamientos de amor y de perdón.
Y entre tanta hiel y violencia destaca también una nota de dulzura y de paz: la defensa que hace de Jesús el buen ladrón. Este hombre conmovido profundamente por el ejemplo de Jesús, ha sido iluminado por la fe de él. Entonces increpando a su compañero que blasfema le dice: "¿Ni siquiera temes tú a Dios estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibimos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada. Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino". Estas palabras del buen ladrón, fueron como un bálsamo en los oidos del Señor atormentados por tantos insultos.
La súplica que le dirige está transida de humildad, de adoración y de confianza; proclama la inocencia de Jesús, su realeza y la eternidad de su reinado. La respuesta de Jesús fue plenamente consoladora, con una promesa maravillosa de vida bienaventurada. La misericordia infinita de Jesús ha salvado a este pecador, también arrepentido, y su sangre divina se aplica eficazmente en este momento al que con humilde contrición ha confesado a Jesús, ha creido en Él y le ha amado. Por eso: "Te lo aseguro, hoy estarás conmigo en el paraíso".
Cristo Jesús reina desde la Cruz. En la Cruz ha culminado la gran obra de toda su vida: la Redención de la humanidad, liberada del pecado, su reconciliación, su paz y su amor conquistados en favor de todos los hombres a costa de su sangre y de su vida. Jesús es rey de los judíos y del nuevo pueblo de Dios, de todas las razas, lenguas y naciones de la tierra (escrito en el letrero de la cruz en todas las lenguas conocidas entonces, representando todos los pueblos).
Él le ofrece al Padre un Reino glorioso,
el Reino de la Verdad y la Vida,
el Reino de la Santidad y la Gracia,
el Reino de la Justicia, Amor y Paz.

sábado, 20 de noviembre de 2010

CUMPLEAÑOS



Nuestro blog cumple su primer año de andadura por estas tierras "internaúticas". Damos las gracias a todos los amigos y seguidores que con su presencia nos animan a seguir compartiendo nuestra vida. Nos gustaría saber que es lo que más os gusta, y si echáis algo de menos. Admitimos sugerencias.

viernes, 19 de noviembre de 2010

SANTA INÉS DE ASÍS



Hoy, 19 de noviembre es Santa Inés de Asís, hermana de Santa Clara y patrona de nuestro Noviciado. Os dejamos unos retazos de su vida para que la conozcáis:

Inés de Favarone, hermana de Clara, nace alrededor de 1197. Es la segunda hija del matrimonio, y el nombre de Inés no le fue impuesto en el Bautismo, sino más tarde, después de la conversión. Probablemente su nombre de pila fue el de Catalina.
La infancia y la juventud de Inés corren parejas con las de su hermana Clara, tres o cuatro años mayor que aquella. Es intenso el afecto que las une recíprocamente, e iguales sus sentimientos. Sin embargo, la orientación inicial es distinta. Si Clara, siguiendo la voz interior que la llama a una vida completamente dedicada al Señor, no quiere ni oír hablar de boda, tal vez la serena vida familiar, que observa entre sus padres y con sus dos hermanas, despierta en Inés el deseo de una vida análoga iluminada por el gozo íntimo de un matrimonio y de una maternidad bendecidos por Dios.
El autor de la “Leyenda” presenta el llamamiento de Inés a la vida religiosa como uno de los primeros efectos de la poderosa oración de Clara en el silencio del claustro.
Es fácil adivinar lo interminables que fueron para Inés los días que siguieron a la fuga de Clara. Tiene sólo 14 ó 15 años y en la hermana menor, no encuentra el apoyo afectuoso que le proporcionaba la presencia de Clara. Cada día que pasa, mientras la memoria repasa los dulces recuerdos que le evocan a Clara, la mente y el corazón se detienen cada vez con mayor frecuencia a pensar en el camino escogido por Clara y descubren la profunda y escondida riqueza que encierra.
Dieciséis días después de la fuga de Clara de la casa paterna, Inés se reúne con ella. Su desaparición, refugiada junto a su hermana, provocó una nueva y aún más violenta reacción por parte de los familiares, que no estaban dispuestos a tolerar por 2ª vez una iniciativa que era para ellos una afrenta a la riqueza y al poder de la noble familia:
¡Caballeros, seguidme!. Vamos en busca de mi menor sobrina que ha tenido la osadía de fugarse del palacio paterno. Así habló Monaldo. Y montando a caballo al frente del grupo se dirigieron al Convento del Santo Angel con el fin de asaltarlo y arrebatar a Inés de aquel lugar.
Clara acude a defender a la niña, pero en vano, porque los asaltantes la han arrancado por la fuerza y la arrastran hacia el campo, sin que nadie pueda evitarlo. Clara ora desolada y el Señor acude con un milagro en su socorro; Inés queda fija en el suelo sin que la fuerza de aquellos doce aguerridos logre moverla lo más mínimo de aquel lugar.
¡Señores! –exclamó uno de ellos- Esta niña debe de haber comido plomo toda la noche.
Monaldo se dispone a descargar un golpe sobre su sobrina pero el brazo queda milagrosamente paralizado. Humillados por tan sorprendente derrota huyen los perseguidores mientras Inés recogida amorosamente por Clara, entona con ella su mejor himno de acción de gracias al Señor.
Dirigida por Francisco, juntamente con Clara, Inés progresó tan rápidamente en el camino de la santidad que su vida aparecía ante sus compañeras extraordinaria y sobrehumana. Caritativa y dulcísima de carácter, se inclinaba maternalmente sobre quien sufría por el motivo que fuera y se mostraba llena de piadosa solicitud hacia todos.
Después, Francisco la envió como abadesa a Florencia, donde condujo a Dios a muchas almas, tanto con el ejemplo de su santidad de vida, como con su palabra dulce y persuasiva, llena de amor de Dios. Ferviente en el desprecio del mundo, implantó en aquel monasterio la observancia de la pobreza evangélica.
Queda en la sombra lo que se refiere a la permanencia de Inés en Florencia, así como queda encubierto con el misterio el itinerario de su regreso a Asís. Es indudable su presencia a la cabecera de Clara moribunda. Para Inés que no halla manera de contener las lágrimas abundantes y amargas, y suplica se la permita quedar allí y no abandonarla, Clara tiene palabras de ternura infinita, que hacen florecer una esperanza en el corazón de Inés: “Hermana carísima, es del agrado de Dios que yo me vaya; mas tú cesa de llorar, porque llegarás pronto ante el Señor en seguida después de mí, y El te concederá un gran consuelo antes que me aparte de ti”.
La tarde del 11 de agosto de 1253, en el desgarramiento de la separación, Inés habrá recordado a la hermana, bienaventurada por siempre en el abrazo del Esposo, la promesa que le hiciera pocos días antes. Al día siguiente, el cuerpo de Clara, ya invocada como Santa y bendecido por el Papa, subió por la pendiente de Asís para ser depositado en el mismo sepulcro que un día recibió el cuerpo de Francisco. En este preludio tan solemne de la canonización, reconocería Inés el gran consuelo profetizado por Clara.
Al cabo de pocos días, Inés, llamada a las bodas del Cordero, siguió a su hermana a las eternas delicias; allí, entrambas hijas de Sión, hermanas por naturaleza, por gracia y por reinado, exultan en Dios con júbilo sin fin.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

SANTA ISABEL DE HUNGRÍA



Hoy, 17 de noviembre es Santa Isabel de Hungría, Patrona de la Orden Franciscana Seglar. Desde aquí queremos felicitar a todos nuestros queridos hermanos y hermanas de la Orden., de manera especial a nuestros hermanos de León.
Y os dejamos la catequesis del Papa Benedicto XVI que habla sobre ella:

"Queridos hermanos y hermanas
hoy quisiera hablaros de una de las mujeres de la Edad Media que suscitó mayor admiración; se trata de santa Isabel de Hungría, llamada también Isabel de Turingia. Nació en 1207 en Hungría. Los historiadores discuten dónde. Su padre era Andrés II, rico y poderoso rey de Hungría, el cual, para reforzar sus vínculos políticos, se había casado con la condesa alemana Gertrudis de Andechs-Merania, hermana de santa Eduvigis, la cual era esposa del duque de Silesia. Isabel vivió en la Corte húngara sólo los primeros cuatro años de su infancia, junto a una hermana y tres hermanos. Le gustaba el juego, la música y la danza; recitaba con fidelidad sus oraciones y mostraba atención particular hacia los pobres, a quienes ayudaba con una buena palabra o con un gesto afectuoso.

Su infancia feliz fue bruscamente interrumpida cuando, desde la lejana Turingia, llegaron unos caballeros para llevarla a su nueva sede en Alemania central. Según las costumbres de aquel tiempo, de hecho, su padre había establecido que Isabel se convirtiera en princesa de Turingia. El landgrave o conde de aquella región era uno de los soberanos más ricos e influyentes de Europa a principios del siglo XIII, y su castillo era centro de magnificencia y de cultura. Pero detrás de las fiestas y de la gloria aparente se escondían las ambiciones de los príncipes feudales, a menudo en guerra entre ellos y en conflicto con las autoridades reales e imperiales. En este contexto, el landgrave Hermann acogió de buen grado el noviazgo entre su hijo Ludovico y la princesa húngara. Isabel partió de su patria con una rica dote y un gran séquito, incluyendo sus doncellas personales, dos de las cuales permanecerán amigas fieles hasta el final. Son ellas las que han dejado preciosas informaciones sobre la infancia y sobre la vida de la Santa.

Tras un largo viaje llegaron a Eisenach, para subir después a la fortaleza de Wartburg, el macizo castillo sobre la ciudad. Aquí se celebró el compromiso entre Ludovico e Isabel. En los años sucesivos, mientras Ludovico aprendía el oficio de caballero, Isabel y sus compañeras estudiaban alemán, francés, latín, música, literatura y bordado. A pesar del hecho de que el compromiso se hubiese decidido por motivos políticos, entre ambos jóvenes nació un amor sincero, animado por la fe y por el deseo de hacer la voluntad de Dios. A la edad de 18 años, Ludovico, tras la muerte de su padre, comenzó a reinar sobre Turingia. Pero Isabel se convirtió en objeto de silenciosas críticas, porque su modo de comportarse no correspondía a la vida de la corte. Así también la celebración del matrimonio no fue fastuosa, y los gastos del banquete fueron devueltos en parte a los pobres. En su profunda sensibilidad Isabel veía las contradicciones entre la fe profesada y la práctica cristiana. No soportaba los compromisos. Una vez, entrando en la iglesia en la fiesta de la Asunción, se quitó la corona, la depositó ante la cruz y permaneció postrada en el suelo con el rostro cubierto. Cuando una monja la desaprobó por ese gesto, ella respondió: “¿Cómo puedo yo, criatura miserable, seguir llevando una corona de dignidad terrena, cuando veo a mu Rey Jesucristo coronado de espinas?”. Como se comportaba ante Dios, de la misma forma se comportaba con sus súbditos. Entre los Dichos de las cuatro doncellas encontramos este testimonio: “No consumía alimentos si antes no estaba segura de que procedieran de las propiedades y de los bienes legítimos de su marido. Mientras se abstenía de los bienes procurados ilícitamente, se preocupaba también por resarcir a aquellos que hubiesen sufrido violencia” (nn. 25 y 37). Un verdadero ejemplo para todos aquellos que desempeñan cargos: el ejercicio de la autoridad, a todo nivel, debe vivirse como servicio a la justicia y a la caridad, en la búsqueda constante del bien común.

Isabel practicaba asiduamente las obras de misericordia: daba de beber y de comer a quien llamaba a su puerta, procuraba vestidos, pagaba las deudas, cuidaba enfermos y sepultaba a los muertos. Bajando de su castillo, se dirigía a menudo con sus doncellas a las casas de los pobres, llevando pan, carne, harina y otros alimentos. Entregaba los alimentos personalmente y controlaba con atención los vestidos y los lechos de los pobres. Este comportamiento fue referido a su marido, el cual no sólo no se disgustó, sino que respondió a sus acusadores: “¡Mientras que no venga el castillo, estoy contento!”. En este contexto se coloca el milagro de pan transformado en rosas: mientras Isabel iba por la calle con su delantal lleno de pan para los pobres, se encontró con el marido, que le preguntó qué estaba llevando. Ella abrió el delantal y, en lugar del pan, aparecieron magníficas rosas. Este símbolo de caridad está presente muchas veces en las representaciones de santa Isabel.

El suyo fue un matrimonio profundamente feliz: Isabel ayudaba a su esposo a elevar sus cualidades humanas a nivel sobrenatural, y él, a cambio, protegía a su mujer en su generosidad hacia los pobres y en sus prácticas religiosas. Cada vez más admirado por la gran fe de su esposa, Ludovico, refiriéndose a su atención hacia los pobres, le dijo: “Querida Isabel, es a Cristo a quien has lavado, alimentado y cuidado”. Un claro testimonio de cómo la fe y el amor hacia Dios y hacia el prójimo refuerzan y hacen aún más profunda la unión matrimonial.

La joven pareja encontró apoyo espiritual en los Frailes Menores que, desde 1222, se difundieron en Turingia. Entre ellos Isabel eligió a fray Ruggero (Rüdiger) como director espiritual. Cuando él le narró las circunstancias de la conversión del joven y rico mercader Francisco de Asís, Isabel se entusiasmó aún más en su camino de vida cristiana. Desde aquel momento, se decidió aún más a seguir a Cristo pobre y crucificado, presente en los pobres. Incluso cuando nació su primer hijo, seguido de otros dos, nuestra Santa no descuidó nunca sus obras de caridad. Ayudó además a los Frailes Menores a construir en Halberstadt un convento, del que fray Ruggero se convirtió en superior. La dirección espiritual de Isabel pasó, así, a Conrado de Marburgo.

Una dura prueba fue el adiós al marido, a finales de junio de 1227, cuando Ludovico IV se asoció a la cruzada del emperador Federico II, recordando a su esposa que esa era una tradición para los soberanos de Turingia. Isabel respondió: “No te retendré. Me dí toda entera a Dios y ahora debo darte también a ti”. Sin embargo, la fiebre diezmó las tropas y Ludovico mismo cayó enfermo y murió en Otranto, antes de embarcar, en septiembre de 1227, a la edad de veintisiete años. Isabel, al saber la noticia, tuvo tal dolor que se retiró en soledad, pero después, fortificada por la oración y consolada por la esperanza de volver a verle en el Cielo, volvió a interesarse en los asuntos del reino. La esperaba, sin embargo, otra prueba: su cuñado usurpó el gobierno de Turingia, declarándose verdadero heredero de Ludovico y acusando a Isabel de ser una mujer piadosa incompetente para gobernar. La joven viuda, con sus tres hijos, fue expulsada del castillo de Wartburg y se puso a la búsqueda de un lugar donde refugiarse. Solo dos de sus doncellas permanecieron junto a ella, la acompañaron y confiaron a los tres niños a los cuidados de amigos de Ludovico. Peregrinando por los pueblos, Isabel trabajaba allí donde se la acogía, asistía a los enfermos, hilaba y cosía. Durante este calvario, soportado con gran fe, con paciencia y dedicación a Dios, algunos parientes, que le habían permanecido fieles y consideraban ilegítimo el gobierno de su cuñado, rehabilitaron su nombre. Así Isabel, a principios de 1228, pudo recibir una renta apropiada para retirarse al castillo familiar en Marburgo, donde vivía también su director espiritual fray Conrado. Fue él quien refirió al papa Gregorio IX el siguiente hecho: el viernes santo de 1228, puestas las manos sobre el altar en la capilla de su ciudad Eisenach, donde había acogido a los Frailes Menores, en presencia de algunos frailes y familiares, Isabel renunció a su propia voluntad y a todas las vanidades del mundo. Ella quería renunciar a todas sus posesiones, pero yo la disuadí por amor a los pobres. Poco después construyó un hospital, recogió a enfermos e inválidos y sirvió en su propia mesa a los más miserables y los más abandonados. Habiéndola yo reñido por estas cosas, Isabel respondió que de los pobres recibía una especial gracia y humildad” (Epistula magistri Conradi, 14-17).

Podemos ver en esta afirmación una cierta experiencia mística parecida a la vivida por san Francisco: el Pobrecillo de Asís declaró, de hecho, en su testamento que, sirviendo a los leprosos, lo que antes era amargo se le cambió en dulzura del alma y del cuerpo (Testamentum, 1-3). Isabel transcurrió sus últimos tres años en el hospital fundado por ella, sirviendo a los enfermos, velando con los moribundos. Intentaba siempre llevar a cabo los servicios más humildes y los trabajos repugnantes. Ella se convirtió en lo que podríamos llamar una mujer consagrada en medio del mundo (soror in saeculo) y formó, con otras amigas suyas, vestidas en hábito gris, una comunidad religiosa. No es casualidad que sea patrona de la Orden Terciaria Regular de san Francisco y de la Orden Franciscana Seglar.

En noviembre de 1231 fue afectada por fuertes fiebres. Cuando la noticia de su enfermedad se propagó, muchísima gente acudió a verla. Tras unos diez días, pidió que se cerraran las puertas, para quedarse a solas con Dios. En la noche del 17 de noviembre se durmió dulcemente en el Señor. Los testimonios sobre su santidad fueron tantos y tales que, sólo cuatro años más tarde, el papa Gregorio IX la proclamó Santa y, en el mismo año, se consagró la hermosa iglesia construida en su honor en Marburgo.

Queridos hermanos y hermanas, en la figura de santa Isabel vemos cómo la fe, la amistad con Cristo crean el sentido de la justicia, de la igualdad de todos, de los derechos de los demás y crean el amor, la caridad. Y de esta caridad nace la esperanza, la certeza de que somos amados por Cristo y de que el amor de Cristo nos espera y nos hace así capaces de imitar a Cristo y de ver a Cristo en los demás. Santa Isabel nos invita a redescubrir a Cristo, a amarlo, a tener fe y así a encontrar la verdadera justicia y el amor, como también la alegría de que un día estaremos inmersos en el amor divino, en el gozo de la eternidad con Dios. Gracias."

domingo, 14 de noviembre de 2010

TESTIMONIO DE UNA HERMANA



Para mí, la experiencia de tener durante toda la noche del 7 al 8 de Noviembre en nuestra Capilla la Cruz de las JMJ fue grande.
Durante toda la noche fui recorriendo e intentando vivir en mí los pasos de la Historia de la Salvación.
Cristo-Jesús quiso salvarnos y redimirnos en una Cruz, y junto a esa Cruz estaba su Madre Corredentora con Él. Intenté meterme dentro de esa Cruz y en el Corazón de esa Madre, y dejar llenarme de la Vida y el Amor que brota de esa Cruz y ese Corazón Maternal. Pero esto no lo quería para mí sola, quería y ardía en deseos de hacer partícipes a todos...
Pedí por todos los jóvenes, para que se abran a la verdadera Vida, al verdadero Amor que brotan de la Cruz de Jesús, y si alguno se siente invitado, llamado o fascinado por Jesús, que no tema, le siga con valentía y decisión.
Jesús nos dice: "El que quiera venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y me siga..."
Todos llevamos la cruz, pero es muy distinto llevarla con Cristo a llevarla solos. Cuando unimos nuestros sufrimientos a Cristo Redentor, nos llenamos de Paz. San Francisco era el pobre crucificado con Cristo, y estaba lleno de paz y alegría. Luego tenemos una Madre dada por Jesús para que sea la estrella que guíe nuestra vida. ¿Qué podemos temer?

sábado, 13 de noviembre de 2010

CRÓNICA DE UNA VISITA


Tocando la campana de la Iglesia recibimos la procesión que llega con la Cruz y el Icono de María, procedente de la Catedral. Vienen cantando el himno a la Virgen del Camino, patrona de la región leonesa.
Surge la emoción cuando la cruz "cruza" la puerta de la Capilla.
Una vez colocados, la Cruz sobre el altar y el Icono en el presbiterio, entonamos "Victoria, tú reinarás" acompañadas por todos los fieles que han participado en la procesión.
Está expuesto el Santísimo Sacramento.
La madre dirige unas palabras de bienvenida, en medio del silencio que reina en la Capilla y lee el programa previsto para la vigilia.
Cantamos un canto de adoración a Jesús Eucaristía y hacemos la oración para la JMJ de Madrid 2011.
A las 10, Completas cantadas. Y a las 11, el Oficio de Lecturas de la exaltación de la Santa Cruz, con cánticos, evangelio y homilía a cargo del párroco de nuestra parroquia de Santa Marina. Entre medias, momentos de adoración en silencio, intercalando la lectura del pasaje de San Lucas que nos habla de las condiciones del seguimiento de Jesús, y un canto de acción de gracias por nuestra vocación específica.
A las 12,30 rezamos el Rosario vocacional con la participación de los fieles que nos acompañan; comienza con una oración por la familia, y en cada misterio pedimos al Señor vocaciones: sacerdotales, contemplativas, para la vida activa, misioneras y franciscanas. A su término, la madre invita a los fieles a retirarse pues mañana es lunes, día de trabajo. Y lo hacen, después de haber dejado junto a la Cruz una vela encendida con su nombre, como han hecho la mayoría de las personas. Las religiosas que necesitan descansar también se retiran.
Seguimos con la vigilia. Salimos a la Iglesia para estar más cerca de la Cruz y contemplar la imagen de María.
Hacemos el Vía-crucis, el del último Viernes Santo de Juan Pablo II y realizado por el entonces Cardenal Ratzinger y actual Papa Benedicto XVI. Despacio... tenemos toda la noche por delante, con unción, besando la Cruz cada vez que decimos "te adoramos Cristo y te bendecimos que por tu santa cruz redimiste al mundo".
El mensaje del Papa para la JMJ de Madrid también tiene su lugar en nuestra vigilia de adoración. Y la carta de nuestro Sr. Obispo con motivo de la llegada de la Cruz a nuestra Diócesis.
Poco a poco se van incorporando las hermanas.
Son las 5 de la mañana. A partir de ahora el silencio y la adoración interior llevan el protagonismo.
A las 7, reunida ya toda la Comunidad hacemos el ofrecimiento del día. Comienzan a llegar los voluntarios y demás fieles.
A las 7,30 el canto solemne de Laudes, también de la exaltación de la Santa Cruz. Antes, el Vicario de la Diócesis nos dirige unas palabras sobre el significado de la Cruz de Cristo: está formada por dos palos, uno vertical, hecho con astillas de fidelidad a Dios, y otro horizontal, hecho con astillas de fidelidad a los hombres.
Al acabar Laudes, los voluntarios toman la Cruz y el Icono para llevarlos de nuevo a la Catedral. Los despedimos con el canto del Ángelus y el repique de campana.
Durante unos días seguirán peregrinando por tierras de nuestra Diócesis y hasta agosto del año que viene por los caminos de España, pero en nuestro corazón queda el recuerdo imborrable de la noche que la Cruz y María pasaron en su Casa, nuestra Casa: el Convento de la Santa Cruz de las Franciscanas Clarisas Descalzas de León.


viernes, 12 de noviembre de 2010

SALUDO A LA STA. CRUZ Y AL ICONO DE MARÍA EN SU VISITA A NUESTRO CONVENTO



Es para nosotras un gran gozo poder recibir esta noche esta gran Cruz de la Jornada Mundial de los Jóvenes y el icono de María. La saludamos con un alegre ¡Bienvenida a nuestra Casa que es su Casa! y consideramos que es una gracia de Dios, un regalo, signo glorioso de la Redención de Cristo, y fuente de bendiciones para nuestra Diócesis y nuestra Comunidad.
Damos gracias a Dios, a nuestro Sr. Obispo y a todos los colaboradores por esta delicadeza de hacernos participar en nuestra clausura, de este gran acontecimiento. ¡Gracias!
Nosotras, que vivimos desde siempre la espiritualidad de la Cruz, por ser la titular gloriosa de nuestro Convento, la devoción y amor a la Santa Cruz ha sido central en nuestra vida.
La espiritualidad de la Cruz es la espiritualidad más rica, la más hermosa, la más santificadora, la más consoladora, la que compendia en sí todo el cristianismo. Porque la Cruz de Cristo es fuente de toda bendición.
La espiritualidad de la Cruz que contemplamos, es una espiritualidad genuinamente franciscana, ya que es de todos conocida la especialísima devoción de nuestros Seráficos Padres, San Francisco y Santa Clara, por los misterios de la Pasión y Cruz del Divino Redentor: "Conozco a Cristo, pobre y crucificado" repetía incansablemente. Y Santa Clara nos invita a meditar asiduamente los misterios de su Pasión y los dolores de la Virgen Santísima, nuestra Madre. Ella tuvo la Santa Cruz como signo de victoria de su Dios Crucificado y Resucitado, e hizo mediante este signo incontables milagros.
La consideraba, no como señal de muerte y de derrota, sino como anuncio de vida y de salvación: señal amorosa, bienhechora, protectora, señal de la Cruz, cristológica y trinitaria, por la que se alcanzan todos los bienes.
¡Ave, oh Cruz, esperanza única!
¡Árbol de la vida! ¡Iris de paz!
Aquí estamos esta noche en nuestra Capilla con los mismos sentimientos de Francisco y Clara, para celebrar esta solemne vigilia en honor de la Santísima Eucaristía y de este glorioso signo de la Santa Cruz, que no pueden separarse; presidido todo por la Virgen Santísima, nuestra Madre celestial.
El Oficio litúrgico de la Santa Cruz nos llenará el alma de unción y de paz, y encontraremos en la Palabra de Dios, demás lecturas y oraciones, luminosos pensamientos para crecer en el amor a Cristo y a su Cruz y abrazados y apoyados en ella, avanzar gozosamente por este camino, que es el único que nos ha de llevar a una meta gloriosa donde se encuentra la verdadera felicidad.
¡Adelante y sin jamás desfallecer!
Y ¿cómo no saludar al Icono de María?
Permitidme que lo haga en humilde poesía.


miércoles, 3 de noviembre de 2010

VISITA DE LA CRUZ DE LOS JÓVENES A NUESTRA DIÓCESIS Y A NUESTRO CONVENTO




6.noviembre.2010

19:00. Acogida en Sahagún de la Cruz procedente de la Diócesis de PALENCIA.
19:30. Iglesia de San Juan
21:00. Benedictinas.



7.noviembre.2010
12:00. Cistierna. Viacrucis y Eucaristía.
16:30. Centro penitenciario de Mansilla de las Mulas. Viacrucis elaborado por los internos.
19:00. Catedral. Vigilia de oración con los jóvenes.
21:30. Clarisas.

8.noviembre.2010
9:00 a 13:00. Colegios en la Catedral .

* 9:00: 3º ESO.
* 10:00. 2º ESO.
* 11:00. 1ºESO.
* 12:00. 5º EP.

16:30. Carrizo de la Ribera. Celebración de los arciprestazgos de la Zona pastoral Noroeste.
19:00. Santuario de la Virgen del Camino. Celebración mariana.
22:00. Benedictinas de Santa Mª de Carbajal. Vigilia con los grupos de oración de la ciudad.

9.noviembre.2010

7:30. Concepcionistas. Visita.
9:00 a 13:00. Colegios en la Catedral .

* 9:00. 4º ESO.
* 10:00. 1º Bachiller.
* 11:00. 2º Bachiller.
* 12:00. 6º EP.

17:00. Hospital San Juan de Dios. Encuentro con el mundo del dolor.
19:00. Viacrucis por las calles de León. Con la participación de las cofradías de la ciudad.
21:30. Carmelitas descalzas. Visita.
23:00. San Isidoro. Vigilia de adoración.

10.noviembre.2010

9:00 a 13:00: Colegios en la Universidad (campus universitario).

* 9:00. 2º ESO.
* 10:00. 3º ESO.
* 11:00. 4º ESO.
* 12:00. 1º Bachiller .
* 13:00. 2º Bachiller y universitarios .

14:30: Agustinas Recoletas.Visita.
16:30. La Robla. Celebración de los arciprestazgos de Bernesga-Torío.
19:30. Valencia de Don Juan. Celebración de la Zona pastoral Sur.
21:30. Entrega a la Diócesis de ZAMORA en Benavente.

domingo, 31 de octubre de 2010

DOMINGO XXXI (San Lucas 19, 1-10)



"En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad. Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quien era Jesús, pero la gente se lo impedía porque era de bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera para verlo, porque tenía que pasar por allí. Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo:

-Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa.

Él bajó en seguida, y lo recibió muy contento. Al ver esto, todos murmuraban diciendo:

-Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador.

Pero Zaqueo se puso en pie, y dijo al Señor.

-Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más.

Jesús contestó:

-Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido."

1.- LEE/ ESCUCHA: ¿QUÉ DICE EL TEXTO?
Dios nos ama en nuestra pequeñez, ama entrañablemente a sus miniaturas. Que, aunque nuestra vida sea sombría, sucia y mezquina, somos una maravillosa obra de arte en la que nuestro Hacedor se deleita. Nos vuelve a recrear, a salvar, a llenar de nueva vida.

2.- MEDITA/ASIMILA: ¿QUÉ TE DICE HOY LA PALABRA?
La Palabra de Jesús en este domingo me habla toda ella de su amor apasionado por todo lo pequeño. Hoy no sólo nos invita a que le abramos la puerta, sino que es un imperativo: "hoy tengo que alojarme en tu casa". Él, que es "amigo de la Vida" no se cansa de declararnos su amor. Esta seducción de Jesús hizo posible la recuperación humana y cristiana de Zaqueo, y es que el verdadero encuentro con Cristo, siempre transforma la vida.
Sólo hay un sufrimiento, raíz de todos los sufrimientos en la vida, el de no ser amados, y Jesús en este domingo nos dice una vez más que nos ama, que ha venido a buscar y a salvar lo que está perdido.

3.- ORA/ CONTEMPLA: ¿QUÉ LE DICES AL SEÑOR CON LA PALABRA?
La mejor oración para dar gracias a Dios es la que el Libro de la Sabiduría nos presenta este día:

"Señor, el mundo entero es ante ti como un grano de arena en la balanza, como gota de rocío mañanero que cae sobre la tierra. Te complaces de todos, porque todo lo puedes, cierras los ojos a los pecados de los hombres, para que se arrepientan. Amas a todos los seres y no odias nada de lo que has hecho; si hubieras odiado alguna cosa, no la habrías creado. Y ¿cómo subsistirían las cosas si tú no lo hubieses querido? ¿Cómo conservarían su existencia, si tú no las hubieses llamado? Pero a todos perdonas, porque son tuyos, Señor, amigo de la vida. En todas las cosas está tu soplo incorruptible. Por eso corriges poco a poco a los que caen, les recuerdas su pecado y lo reprendes, para que se conviertan y crean en ti, Señor".

4.- PON EN PRÁCTICA/ ANUNCIA: ¿QUÉ HACER CON LA PALABRA?
Acoger a Jesús en nuestra casa, en nuestra vida, que se acerca a nosotros en la Eucaristía, en su Palabra, en los hermanos... y con la prontitud y gozo con que Zaqueo lo hizo.
Ofrecerle el gran obsequio de dejarnos amar por Él, creer en su amor, corresponder a su amor y proclamar a todos que Dios les ama.

miércoles, 27 de octubre de 2010

EL ESPÍRITU DE ASÍS



CARTA DE SAN FRANCISCO A LOS CIUDADANOS DEL MUNDO
"A cuantos vivís en la tierra, el hermano Francisco, os saluda con gozo y os deseo de todo corazón la Paz verdadera y el Amor fraterno de nuestro Señor y Hermano Cristo Jesús.
Hace ocho siglos, durante mi vida terrena, escribí cartas a todos los hombres invitándoles a vivir en paz, hermandad y santa alegría. Vuelvo a hacerlo ahora, a inicio del siglo XXI, porque me llegan noticias de violencias, odio, guerras, racismo, terrorismo, hambre...
Queridos hermanos: ¿Tendré que suprimir de mi Cántico de las Criaturas aquel verso que dice "Loado seas mi Señor, por nuestra hermana, la Madre Tierra"? ¿Tanto habéis endurecido el corazón que ya no os queda una gota de sentimiento, de compasión, de delicadeza, de cortesía, de amor?
¡Pobre Hermana Madre Tierra! cuando sus hijos cultivan el odio en vez del amor, crean discordia en vez de armonía y siembran lágrimas en vez de alegría.
Cuando el Señor me visitó con su paz, yo repetí a todos los hermanos: "La Paz con vosotros", "El Señor os dé su Paz", "Paz y Bien".

Hermanos todos, cuidad de este mundo enfermo:
-- Recuperad el silencio, aplastado por tantos ruidos.
-- Aprended a escucharos y escuchad a Dios en el rumor del río, la cascada, el bosque, el campo, la brisa del aire...
-- Fijaos en la alegría de los niños que juegan, en la mirada de los enamorados, en la caricia del beso de quienes os quieren... Porque quien llena los ojos y el corazón de tanta bondad e inocencia, es incapaz de asesinar la Vida y el Amor.
-- Dejad un sitio a Dios en vuestro corazón y la Paz interior irradiará ternura, alegría, esperanza, hermandad... a vuestro alrededor.
-- Haced llegar a todos los rincones del mundo estas palabras: "Paz y Bien".

Un abrazo de vuestro hermano Francisco de Asís

ORACIÓN DE SAN FRANCISCO POR LA PAZ
Señor, haz de mí un instrumento de tu paz,
que allí donde haya odio, ponga yo amor;
donde haya ofensa, ponga perdón;
donde haya discordia, ponga unión;
donde haya error, ponga verdad;
donde haya duda, ponga fe;
donde haya desesperación, ponga esperanza;
donde haya tinieblas, ponga vuestra luz;
donde haya tristeza, ponga yo alegría.

Oh Maestro,
que no me empeñe tanto en ser consolado, como en consolar;
en ser comprendido, como en comprender;
en ser amado, como en amar;
pues dando, se recibe;
olvidando, se encuentra;
perdonando, se es perdonado;
muriendo, se resucita a la vida eterna.

lunes, 25 de octubre de 2010

AGRADECIMIENTOS

Queremos dar gracias a Dios por habernos regalado este tiempo de gracia y salvación, en el que hemos renovado nuestra decisión de amar a Dios y a todos los hombres. Y queremos agradecer a todos, vuestra oración por nosotras en estos días. ¡Se ha notado mucho!
Que el Señor os bendiga y os guarde., os muestre su Rostro y tenga misericordia de vosotros. Os mire benignamente y os conceda la Paz.
¡Que tengáis un buen día!

sábado, 16 de octubre de 2010

EJERCICIOS ESPIRITUALES

Queridos amigos y seguidores, entramos de Ejercicios Espirituales desde el 16 hasta el 25 de Octubre. Rezad por nosotras durante estos días.

sábado, 9 de octubre de 2010

DOMINGO XXVIII ( San Lucas 17, 11-19)



"Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían:

-- Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.

Al verlos, les dijo:

-- Id a presentaros a los sacerdotes.

Y, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias. Éste era un samaritano. Jesús tomó la palabra y dijo:

-- ¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?

Y le dijo:

-- Levántate, vete; tu fe te ha salvado."

1.- LEE /ESCUCHA: ¿QUÉ DICE EL TEXTO?
En el pasaje evangélico se narra la curación milagrosa de 10 leprosos. Es un episodio conmovedor en el que se manifiesta la misericordia de Dios. Los leprosos acuden a Jesús con gran fe. Cuando les manda que se presenten a los sacerdotes, obedecen sin vacilar, a pesar de que aún no estaban curados. Les faltó a nueve de ellos la gratitud al verse curados; sólo uno y éste samaritano, retrocedió al encuentro de Jesús, lleno de alegría para agradecerle su curación, y Jesús le miró y le dijo: "¿No eran diez los curados? ¿Los otros nueve, dónde están? Le dolió la ingratitud.

2.- MEDITA/ ASIMILA: ¿QUÉ TE DICE HOY LA PALABRA?
Hemos de advertir que el Evangelio de hoy es como una llamada de atención a nuestra conciencia, y repasar nuestras actitudes. También hemos sido curados de la lepra de nuestro orgullo, egoísmo, de nuestras ingratitudes a tantas gracias recibidas de Dios, y quedamos limpios cuando nos acercamos al Sacramento de la Penitencia; Él nos acoge, nos perdona, nos llena de gracia y nos envuelve en su misma vida. ¿Existe mayor milagro?

3.- ORA / CONTEMPLA: ¿QUÉ LE DICES AL SEÑOR CON LA PALABRA?
¡Señor ten piedad de mí! Renuévame por dentro con tu Espíritu dador de nueva vida. Concédeme un corazón puro, bueno, generoso, lleno de gratitud, ¿qué tengo Señor, que no haya recibido de tu inmensa bondad? ¡Gracias!
Concédeme el don de que mi vivir sea un perenne himno de acción de gracias, y de corresponder a un amor tan grande que no tiene fin, como es tu amor, Jesús.

4.-PON EN PRÁCTICA / ANUNCIA: ¿QUÉ HACER CON LA PALABRA?
Estar siempre abiertos al don de Dios y que su Palabra sea continuamente como una llamada de atención para dar gracias a Dios por tantos beneficios como cada día nos regala. La gratitud es una preciosa mezca de grandes virtudes: fe, humildad y amor.

domingo, 3 de octubre de 2010

NOVENA PEREGRINACIÓN A ASÍS (DÍA 9º)



EL MONTE ALVERNA

AMBIENTACIÓN
El monte Alverna es un promontoio aislado que forma parte de unas derivaciones de los Apeninos, con más de 1200 metros de altitud. Acercarse al Alverna supone subir despojados de todo, porque rompe nuestros esquemas. Contemplemos el maravilloso paisaje hasta llegar al "Calvario franciscano": montes, precipios, rocas, soledad, austeridad... ese lenguaje que proclama el absoluto de Dios. Visitemos en actitud contemplativa y reverente los santos lugares que encierra: el lecho de San Francisco, una profunda hendidura en la roca; la capilla de la cruz donde estaba la cabaña del Santo; la capilla de los estigmas donde quedó configurado con Cristo en la cruz, un lugar con rocas donde no se podía ir a ellas sino mediante un tronco puesto sobre simas profundas. Besemos este sitio, adoremos al Señor y démosle gracias por tan insigne favor hecho a su humilde siervo Francisco.

ORACIÓN
"Santísimo Padre nuestro, hágase tu voluntad, como en el cielo, también en la tierra: para que te amemos con todo el corazón, con todas nuestras fuerzas, buscando en todo tu honor, empleando todas nuestras energías y los sentidos del alma y del cuerpo en servicio, no de otra cosa, sino del amor a ti, y para que amemos a nuestros prójimos como a nosotros mismos, atrayendo a todos, según podamos, a tu amor. Amén."
(Paráfrasis del Padrenuestro)

LECTURA (1ª Celano; Tres Compañeros)
De cómo le fueron impresas las Llagas en el Monte Alverna

Estando en el monte Alverna, dos años antes de partir para el cielo tuvo Francisco una visión de Dios: vio a un hombre que estaba sobre él; tenía seis alas, las manos extendidas y los pies juntos, y aparecía clavado en una cruz. Dos alas se alzaban sobre su cabeza, otras dos se desplegaban para volar, y con las otras dos cubría todo su cuerpo. Ante esta contemplación, el bienaventurado siervo del Altísimo permanecía absorto en admiración, pero sin llegar a descifrar el significado de la visión. Se sentía envuelto en la mirada benigna y benévola de aquel serafín de inestimable belleza; esto le producía un gozo inmenso y una alegría fogosa; pero al mismo tiempo le aterraba sobre manera el verlo clavado en la cruz y la acerbidad de su pasión. Se levantó, por así decirlo, triste y alegre a un tiempo, alternándose en él sentimientos de fruición pesadumbre. Cavilaba con interés sobre el alcance de la visión, y su espíritu estaba muy acongojado, queriendo averiguar su sentido. Mas, no sacando nada en claro y cuando su corazón se sentía más preocupado por la novedad de la visión, comenzaron a aparecer en sus manos y en sus pies las señales de los clavos, el modo que poco antes los había visto en el hombre crucificado que estaba sobre sí.
Las manos y los pies se veían atravesados en su mismo centro por clavos, cuyas cabezas sobresalían en la palma de las manos y en el empeine de los pies y cuyas puntas aparecían a la parte opuesta. Estas señales eran redondas en la palma de la mano y alargadas en el dorso; se veía una carnosidad, como si fuera la punta de los clavos retorcida y remachada, que sobresalía del resto de la carne.
De igual modo estaban grabadas estas señales de los clavos en los pies, de forma que destacaban del resto de la carne. Y en el costado derecho, que parecía atravesado por una lanza, tenía una cicatriz que muchas veces manaba, de suerte que túnica y calzones quedaban enrojecidos con aquella sangre bendita.
La irrefutable verdad de las llagas no sólo quedó demostrada con toda claridad en vida y muerte del santo por cuantos las vieron y tocaron, sino que después de su muerte, quiso el Señor patentizarla con más claridad por medio de muchos milagros obrados en diversas partes del mundo..

PUNTOS PARA LA REFLEXIÓN

-Los estigmas no fueron en Francisco un fenónemo improvisado ni aislado del resto de su vida. Las llagas del Crucificado comenzaron a gestarse en el cuerpo de Francisco desde su encuentro con el Crucifijo de San Damián. Su vivir era Cristo. Jesús estaba en sus labios, en su mente, en su corazón.
- Lo que ocurrió en el Monte Alverna no fue otra cosa que la floración (en cinco flores rojas) de un amor de enamoramiento.
-¿Mi amor por Cristo es tan fuerte que podrían imprimirse en mi persona sus cinco llagas? Entre Francisco y nosotros hay sin duda una gran diferencia. Meditémoslo.

INVOCACIONES

Demos gracias al Señor, que muriendo en la cruz nos ha devuelto la vida, y dirijámole nuestra humilde oración.

- Gracias, Señor, por tu gloriosa pasión, muerte y Resurrección.
Te damos gracias, Señor.

-Gracias, Señor, pr haber asociado a tu siervo Francisco al misterio de la cruz.
Te damos gracias, Señor.

-Gracias, Señor, por las cinco llagas que grabaste en su cuerpo, para bien nuestro.
Te damos gracias, Señor.

-Gracias, Señor, por el monte Alverna, lugar especial de oración, y por los hermanos que allí vivieron y el mensaje que nos transmitieron.
Te damos gracias, Señor.

-Gracias, Señor, por el halcón y las aves que cantaban con Francisco, y por la bendición dada al hermanos León.
Te damos gracias, Señor.

-Gracias, también Señor, por llamarnos a nosotros a reproducir aquellas escenas de amor y de fidelidad.
Te damos gracias, Señor.

BENDICIÓN DE SAN FRANCISCO
El Señor os bendiga y os guarde.
Haga brillar su rostro sobre vosotros y os conceda su favor.
Vuelva su mirada a vosotros y os conceda la paz.
El Señor os bendiga.

NOVENA PEREGRINACIÓN A ASÍS (DÍA 8º)


GRECCIO

AMBIENTACIÓN
En este día visitamos Greccio, el belén franciscano. El santuario de Greccio se encuentra prácticamente pegado a una roca que cae perpendicularmente sobre el abismo. Está a una altura de 638 m. Fue aquí, en este impresionante lugar donde se llevó a cabo la memorable celebración de la Navidad en 1223, después de la cual probablemente Francisco permaneció en este lugar hasta 1224. La piedra que está en la gruta, debajo del altar, según se cree fue el sitio donde se adoptó la cuna para el Niño Jesús. Descubrir en este espectáculo maravilloso de la naturaleza lo que encierra del espíritu de Francisco. Gustaba de los lugares altos y encumbrados para remontarse hacia Dios y experimentar allí su propia miseria. Sólo el amor al Verbo encarnado le llevó a montar un belén viviente cuando nada existía donde poder inspirarse, brotó de su corazón enamorado de Jesucristo.

ORACIÓN
"Omnipotente, santísimo, altísimo y sumo Dios, Padre santo y justo, Señor rey de cielo y tierra, porque nosotros, míseros y pecadores, no somos dignos de nombrarte, imploramos suplicantes que nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo amado, en quien has hallado complacencia, que te basta siempre para todo y por quien tantas cosas nos has hecho, te dé gracias de todo junto con el Espíritu Santo paráclito como a Ti y a Él mismo le agrada. Amén." (1ª Regla)

LECTURA (1ª Celano)
El pesebre que preparó el día de Navidad

El bienaventurado Francisco amaba con amor singular a un hombre llamado Juan, de buena fama y de mejor tenor de vida. Unos quince días antes de la navidad del Señor, el bienaventurado Francisco le llamó, como solía hacerlo con frecuencia y le dijo: "Si quieres que celebremos en Greccio esta fiesta del Señor, date prisa en ir allá y prepara prontamente lo que te voy a indicar. Deseo celebrar la memoria del Niño que nació en Belén y quiero contemplar de alguna manera con mis ojos lo que sufrió en su invalidez de niño, cómo fue reclinado en el pesebre y cómo fue colocado sobre heno entre el buey y el asno. En oyendo esto el hombre bueno y fiel, corrió presto y preparó en el lugar señalado cuanto el santo le había indicado.
Llegó el día, día de alegría, de exultación. Se citó a hermanos de muchos lugares; hombres y mujeres de la comarca, rebosando de gozo, prepararon, según sus posibilidades, cirios y teas para iluminar aquella noche que, con su estrella centelleante, iluminó todos los días y años. Llegó, en fin, el santo de Dios, y, viendo que todas las cosas estaban dispuestas, las contempló y se alegró. Se prepara el pesebre, se trae el heno y se colocan el buey y el asno. Greccio se convierte en un nuevo Belén. LLega la gente, y, ante el nuevo misterio, saborean nuevos gozos. La selva resuena de voces y las rocas responden con himnos de júbilo. Cantan los hermanos las alabanzas del Señor y toda la noche transcurre entre cantos de alegría. El santo de Dios está de pie ante el pesebre desbordando en amor, traspasado de piedad, derretido en inefable gozo. Se celebra el rito solemne de la misa sobre el pesebre y el sacerdote goza de singular consolación.
El santo viste los ornamentos de diácono y con voz sonora canta el evangelio. Luego predica al pueblo con palabras que vierten miel. Cuando pronunciaba el nombre de Jesús, se pasaba la lengua por los labios como si saboreara en su paladar la dulzura de estas palabras.
Se multiplican allí los dones del Dios Omnipotente, un varón virtuoso tiene la admirable visión de ver a un niño recostado en el pesebre que se acerca a Francisco y le toca... Terminada la solemne vigilia, todos retornaron a su casa colmados de alegría.

PUNTOS PARA LA REFLEXIÓN

-San Francisco, llevado de su ardiente amor a Jesucristo, inventó los belenes vivientes. De la navidad de Greccio brotó una nueva espiritualidad popular en la Iglesia. ¿Qué nos queda a nosotros de este carisma recibido en aquella noche santa?

- Fue en Greccio donde el santo, a causa de la almohada de plumas donde dijo al compañero: "El diablo va con gusto en compañía de la opulencia, sobre todo cuando no son necesarias las cosas o están en contradicción con la vida que hemos profesado".

- Hoy tendríamos que examinar la pobreza y ver si la vivimos con la misma radicalidad con que la vivía San Francisco.

INVOCACIONES
Bendigamos al Señor Dios vivo y verdadero; rindámosle alabanza, gloria, honor, bendición y restituyámosle siempre todos los bienes.

- Omnipotente, Altísimo, buen Señor, tuyos son la alabanza, la gloria y el honor.
Alabémosle y ensalcémosle por los siglos.

-Loado seas, mi Señor, por todas tus criaturas, en especial loado por el hermano sol.
Alabémosle y ensalcémosle por los siglos.

- Loado seas, mi Señor, por el pesebre de Greccio en que te hiciste presente entre los brazos de Francisco.
Alabémosle y ensalcémosle por los siglos.

- Loado seas, mi Señor, por el amor que tuvo al misterio de Belén, hasta llegar a identificarse con Jesucristo.
Alabémosle y ensalcémosle por los siglos.

- Loado seas, mi Señor, por el mensaje de esta noche dichosa de amor a la naturaleza y a los hombres.
Alabémosle y ensalcémosle por los siglos.

BENDICIÓN DE SAN FRANCISCO
El Seños os bendiga y os guarde.
Haga brillar su rostro sobre vosotros y os conceda su favor.
Vuelva su mirada a vosotros y os conceda la paz.
El Señor os bendiga.

sábado, 2 de octubre de 2010

NOVENA PEREGRINACIÓN A ASÍS (DÍA 7º)



FONTE COLOMBO

AMBIENTACIÓN
Visitamos hoy el eremitorio de Fonte Colombo, "santuario en el que Francisco escribió la Regla". La tradición franciscana lo compara con el monte Sinaí. Bello en su panorámica, retirado y propicio para la contemplación como al Santo le gustaba. Recorramos el sendero con recogimiento, oremos ante cada ermita que se encuentra en el camino, antes de llegar hasta la gruta sagrada, una impresionante hendidura en la roca de un metro de ancha por siete de profundidad, donde siempre ha sido venerado como el lugar donde fue redactada la Regla de 1223, durante una Cuaresma de ayuno y oración que hizo aquí Francisco. Arrodillémonos también en el sitio donde el cirujano cauterizó los ojos al Santo a causa de aquella dura enfermedad que padeció y pidámosle que nos conceda parte de su espíritu.

ORACIÓN
"Temed y honrad, alabad y bendecid, dad gracias y adorad al Señor Dios omnipotente, en Trinidad y Unidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, creador de todas las cosas. Por los siglos de los siglos. Amén." (1ª Regla)

LECTURA (Leyenda Mayor)
De cómo San Francisco escribió la Regla en Fonte Colombo

Estando ya muy extendida la Orden, quiso Francisco que el Papa Honorio le confirmara para siempre la forma de vida que había sido ya aprobada por su antecesor el Papa Inocencio. Se animó a llevar adelante dicho proyecto, gracias a la siguiente inspiración que recibiera del Señor.
Parecíale que recogía del suelo unas finísimas migajas de pan que debía repartir entre una multitud de hermanos suyos famélicos, que le rodeaban. Temeroso de que al distribuir tan tenues migajas se le deslizaran por las manos, oyó una voz del cielo que le dijo: "Francisco, con todas las migajas haz una hostia y da de comer a los que quieran..."
Al día siguiente, guiado por el Espíritu Santo subió a un monte con dos de sus compañeros (este lugar es Fonte Colombo) y allí entregado al ayuno, contentándose tan sólo con pan y agua, hizo escribir la Regla, tal y como el Espíritu divino se lo sugería en la oración. Cuando bajó del monte, entregó dicha Regla a su vicario para que la guardase; al decirle éste, después de pocos días que se había perdido, por descuido, el Santo volvió nuevamente al mencionado lugar solitario, y la recompuso enseguida de forma idéntica a la primera, como el Señor le hubiera ido sugiriendo cada una de sus palabras. Después, de acuerdo con sus deseos, obtuvo que la confirmara el señor Papa Honorio en el octavo año de su pontificado. Cuando exhortaba fervorosamente a sus hermanos a la fiel observancia de la Regla, les decía que en su contenido nada había puesto de su propia cosecha, antes, al contrario, la había hecho escribir toda ella según se lo había revelado el mismo Señor.

PUNTOS PARA LA REFLEXIÓN

- Hoy podemos imaginar a Francisco de rodillas, en alta contemplación, redactando la Regla inspirado por el Espíritu Santo.
¿Es para nosotros la Regla que Francisco escribió "libro de la vida", esperanza de salvación, médula del Evangelio, camino de perfección, llave del paraíso, pacto de alianza eterna?

Se hace urgente volver a las fuentes y vivir con el mismo espíritu del Santo nuestra propia vocación.

INVOCACIONES

Oremos a Dios Padre, el Sumo Bien que concedió a Francisco crear una nueva familia en la Iglesia siguiendo el Evangelio.

- Padre, repara tu Iglesia y envía nuevas vocaciones a la Orden Franciscana, con el mismo espíritu que tuvo el bienaventurado Francisco.
Padre, escucha nuestra oración.

- Padre, concede la justicia y el amor a todas las naciones de la tierra, para que desaparezcan entre los hombres el odio y las guerras, y reine el bienestar entre todos.
Padre, escucha nuestra oración.

- Padre, concédenos a nosotros el espíritu de minoridad y sencillez, para que seamos testigos del Reino, como se lo concediste a tu siervo Francisco.
Padre, escucha nuestra oración.

BENDICIÓN DE SAN FRANCISCO
El Señor os bendiga y os guarde.
Haga brillar su Rostro sobre vosotros y os conceda su favor.
Vuelva su mirada a vosotros y os conceda la paz.
El Señor os bendiga.

viernes, 1 de octubre de 2010

NOVENA PEREGRINACIÓN A ASÍS (DÍA 6º)



LAS CÁRCELES

AMBIENTACIÓN
El eremitorio de Las Cárceles se encuentra en un repliegue del monte Subasio, rodeado de espeso bosque de fértil vegetación, con muchas hondonadas y precipios que adornan el paisaje. Visitemos la gruta de San Francisco donde se retiraba a orar, la cabaña donde, según la tradición venían los pájaros para cantar y escuchar al Santo, el árbol milenario donde predicó a las avecillas, las celditas de los primeros hermanos excavadas directamente en la roca. Subamos a lo alto recogidos en contemplación. Arrodillémonos en silencio donde San Francisco escribió la Regla para los Eremitorios y pidamos al santo que nos dé el amor a la soledad para vivir el espíritu de oración y la unión con Dios.

ORACIÓN
"Santísimo Padre nuestro: creador, redentor, consolador y salvador nuestro! Que estás en los cielos, en los ángeles y en los santos; iluminándoles para conocer, porque tú, Señor, eres la luz; inflamándolos para amar, porque tú, Señor, eres el amor; habitando en ellos y colmándolos para gozar, porque tú, Señor, eres el bien sumo. Clarificada sea en nosotros tu noticia, para que conozcamos cuál es la anchura de tus beneficios, la largura de tus promesas, la altura de tu majestad y la hondura de tus juicios. Amén."
(Paráfrasis del Padrenuestro)

LECTURA (2ª Celano y Leyenda Mayor)
Del amor de Francisco a la oración

Buscaba siempre lugares escondidos, donde no sólo en el espíritu, sino en cada uno de los miembros, pudiera adherirse por entero a Dios. Cuando, estando en público, se sentía de pronto afectado por visitas del Señor, para no estar ni entonces fuera de la celda hacía de su mano una celdilla; a veces -cuando no llevaba el manto- cubría la cara con la manga para no poner de manifiesto el maná escondido. Siempre encontraba manera de ocultarse a la mirada de los presentes, para que no se dieran cuenta de los toques del Esposo, hasta el punto de orar entre muchos sin que lo advirtieran en la estrechez de la nave. Y cuando no podía hacer nada de esto, hacía de su corazón un templo. Pero cuando oraba en selvas y soledades, llenaba de gemidos los bosques, bañaba la tierra con lágrimas, se golpeaba el pecho y allí, enajenado, -como quien ha encontrado un santuario más recóndito- hablaba muchas veces con su Señor. Allí respondía al Juez, oraba al Padre, conversaba con el Amigo, se deleitaba con el Esposo. Y, en efecto, para convertir en formás múltiples de holocausto las intimidades todas más ricas de su corazón, reducía a suma simplicidad lo que a los ojos se presentaba múltiple. Rumiaba muchas veces en su interior sin mover los labios, e, interiorizando todo lo externo, elevaba su espíritu a los cielos. Así, hecho todo él no ya sólo orante, sino oración, enderezaba todo él -mirada interior y afectos- hacia lo único que buscaba en el Señor.
Sumido así en alta cotemplación suscitose entre Francisco y sus compañeros la duda de si debían vivir en medio de la gente o más bien retirarse a lugares solitarios. Después de consultar a Fray Silvestre y a la santa virgen Clara ambos coincidierosn que era voluntad de Dios que el heraldo de Cristo saliese a predicar a todos el Evangelio.

PUNTO PARA LA REFLEXIÓN
-Las Cárceles, tal y como se encuentra actualmente, dejan admirados y asombrados a cuantos las visitan. Parece increible que los hermanos pudieran vivir en estas grutas y en estos bosques. ¿Busco yo el silencio, el recogimiento, los lugares apartados para mi encuentro personal con el Señor?

INVOCACIONES

Oremos confiadamente al Señor y pidámosle nos conceda tener el espíritu de oración y la oración misma.

-Concédenos, como a Francisco, el amor al silencio y al retiro, donde tú te comunicas, para que vivamos en adoración y contemplación.
Gloria al Señor, por siempre.

-Que nada nos arredre en el camino emprendido, ni pobreza, ni humillación, ni desprecio.
Gloria al Señor, por siempre.

-Que haya muchos, que olvidándose de sí mismos, sigan los pasos de nuestro Señor Jesucristo, como lo hizo Francisco.
Gloria al Señor, por siempre.

-Envía tu Espíritu a todos los hombres, para que venga la paz y el amor a todos los corazones.
Gloria al Señor, por siempre.

-Recibe, como ofrenda de alabanza, la fe de los justos, el dolor de los que sufren y la oblación de cuantos se han consagrado a tu servicio.
Gloria al Señor, por siempre.

BENDICIÓN DE SAN FRANCISCO
El Señor os bendiga y os guarde.
Haga brillar su Rostro sobre vosotros y os conceda su favor.
Vuelva su mirada a vosotros y os conceda la paz.
El Señor os bendiga

jueves, 30 de septiembre de 2010

NOVENA PEREGRINACIÓN A ASÍS (DÍA 5º)



RIVOTORTO

AMBIENTACIÓN
Hoy nos detenemos en Rivotorto, en un lugar cerca de Asís. Aquí se detuvieron los doce primeros compañeros a su regreso de Roma, después de obtener de Inocencio III la aprobación oral de su forma de vida ("proto-Regla"). La vida que llevaron allí los hermanos es más digna de admirar que de imitar. Vivían como los ángeles.
Al visitar Rivotorto pidamos al Santo que nos dé parte en su espíritu, y que no nos dejemos llevar de la vida fácil, si es que de verdad queremos seguir sus huellas, para configurarnos con Cristo.

ORACIÓN
"Concédenos, Señor, a nosotros, hombres miserables, hacer por Ti lo que sabemos Tú quieres, y siempre querer lo que te agrada, para que, interiormente purificados, iluminados y encendidos por el fuego del Espíritu Santo, podamos seguir las huellas de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, y por sola tu gracia llegar a Ti, oh Altísimo, que vives y reinas en Trinidad perfecta y muy simple unidad y eres glorificado, Dios omnipotente, por los siglos de los siglos. Amén."
(Carta a toda la Orden)

LECTURA (1ª Celano)
Cómo San Francisco llegó a Rivotorto y de la observancia de la pobreza

Recogíase el bienaventurado Francisco con los suyos en un lugar próximo a la ciuda de Asís, que se llamaba Rivo Torto. Había allí una choza abandonada; en ellas vivían los más valerosos despreciadores de las grandes y lujosas viviendas y su resguardo se defendían de los aguaceros. Pues, como decía el Santo, "más presto se sube al cielo desde una choza que desde un palacio". Todos los hijos y hermanos vivían en aquel lugar con su Padre, padeciendo mucho y careciendo de todo; privados muchísimas veces del alivio de un bocado de pan, contentos con los nabos que mendigaban trabajosamente de una parte a otra por la llanura de Asís. Aquel lugar era tan exageradamente reducido, que malamente podían sentarse ni descansar. Con todo, no se oía, por este motivo, murmuración o queja alguna; antes bien, con ánimo sereno y espíritu gozoso, conservaban la paciencia.
San Francisco practicaba con el mayor esmero todos los días, mejor continuamente, el examen de sí mismo y de los suyos: no permitiendo en ellos nada que fuera peligroso, alejaba de sus corazones toda negligencia. Riguroso en la disciplina, para defenderse a sí mismo mantenía una vigilancia estricta. Si alguna vez la tentación de la carne le excitaba, cosa natural, arrojábase en invierno a un pozo lleno de agua helada y permanecía en él hasta que todo incentivo carnal hubiera desaparecido. Ni que decir tiene que a ejemplo de tan extraordinaria penitencia era seguido con inusitado fervor por los demás.
...Escribía el nombre de los hermanos en los maderos de la choza para que, al querer orar o descansar, reconociera cada uno su puesto y lo reducido del lugar no turbase el recogimiento del espíritu.

PUNTOS PARA LA REFLEXIÓN

- En Rivotorto, una noche, uno de los hermanos se moría de hambre. El santo, sin vacilar se puso a comer para que al hermano no le diera vergüenza. Tendría que preguntarme: ¿me preocupo tanto de los demás que llego a compartir sus necesidades y a tapar sus defectos?

- Es conocido cómo en este lugar llegó un campesino con su borrico al cual invitaba a entrar. El santo y los suyos se marcharon al instante porque no estaban apegados ni siquiera a una choza. ¿Y yo, me encuentro instalado en mi casa, en mis cosas, en mi vida...?

INVOCACIONES

Unidos en oración de alabanza dirijámonos a Dios Padre con las mismas palabras con que lo hacía San Francisco, y pidámosle con conceda su gracia y su amor.

-Dichoso el siervo que no se enaltece más por el bien que el Señor dice y obra por su medio, que por el que dice y obra por medio de otro.
Te alabamos, Padre y confiamos en ti.

-Dichoso el que soporta a su prójimo como quería que le soportaran a él si estuviese en caso semejante.
Te alabamos, Padre y confiamos en ti.

-Dichoso el que no se tiene por mejor cuando es engrandecido por los hombres que cuando es tenido por vil y despreciable.
Te alabamos, Padre y confiamos en ti.

-Dichoso el que ama tanto a su hermano cuando está enfermo y no puede corresponderle como cuando está sano y le puede corresponder.
Te alabamos, Padre y confiamos en ti.

-Dichoso el que ama y respeta a su hermano lo mismo cuando está presente que cuando está ausente.
Te alabamos, Padre y confiamos en ti.

BENDICIÓN DE SAN FRANCISCO
El Señor os bendiga y os guarde.
Haga brillar su rostro sobre vosotros y os conceda su favor.
Vuelva su mirada a vosotros y os conceda la paz.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

NOVENA PEREGRINACIÓN A ASÍS (DÍA 4º)



LAS LEPROSERÍAS

AMBIENTACIÓN
En el valle de Espoleto que mira a Asís había toda una red de leproserías y asilos para los leprosos. La lepra estaba muy difundida en la región de la Umbría. Los leprosos constituían un verdadero problema social. El leproso estaba considerado como un muerto en vida y la lepra, una maldición. El que contraía esta enfermedad debía tocar una campanilla por donde iba a pasar para que nadie se arrimase a él. Se esparcía ceniza sobre su cabeza comenzando a vivir en solitario. No podía cruzar las puertas de la ciudad, no podía beber en las fuentes públicas, para no contaminarlas...
En cambio, en la vida de San Francisco encontramos todo lo contrario. Para el Santo significaron mucho los leprosos. El contacto con ellos era lo primero que exigía a quiénes pedían ingresar en la Orden. Visitemos este lugar con toda reverencia. Volvamos la mirada al contexto de su época, a las varias leproserías que él frecuentaba, y descubramos las escenas idílicas de amor que Francisco vivió entre nuestros hermanos los leprosos.

ORACIÓN
"Padre, hágase tu voluntad, como en el cielo, también en la tierra: para que te amemos con todo el corazón, pensando siempre en ti; con toda el alma, deseándote siempre a ti; buscando en todo tu honor; y con todas nuestras fuerzas, empleando todas nuestras energías y los sentidos del alma y del cuerpo en servicio, no de otra cosa, sino del amor a ti; y para que amemos a nuestros prójimos como a nosotros mismos, atrayendo a todos, según podamos, a tu amor, alegrándonos de los bienes ajenos como de los nuestros y compadeciéndolos en los males y no ofendiendo a nadie. Amén."
(Paráfrasis del Padrenuestro)

LECTURA (2ª Celano, 1ª Celano y Leyenda Mayor)
De cómo San Francisco vivía con los leprosos

Si de algunos -entre todos los seres deformes e infortunados del mundo- se apartaba instintivamente con horror Francisco, era de los leprosos. En efecto, tan repugnante le había sido la visión de estos, como él decía, que en sus años de vanidades, al divisar de lejos, a unas dos millas, sus casetas, se tapaba la nariz con las manos.
Mas, un día que paseaba a caballo por las cercanías de Asís le salió al paso uno. Y por más que le causara no poca repugnancia y horror, para no faltar, como transgresor del mandato, a la palabra dada, saltando del caballo, corrió a besarlo. Y, al extenderle el leproso la mano en además de recibir algo, Francisco, besándosela, le dio dinero. Volvió a montar al caballo, miró luego a un lado y a otro lado, y aunque era aquel un campo abierto sin estorbos a la vista, ya no vio al leproso. Desde este momento comenzó a tenerse más y más en menos, hasta que por la misericordia del Redentor, consiguió la total victoria sobre sí mismo.
Lleno de admiración y de gozo por lo acaecido, pocos días después trata de repetir la misma acción. Se va al lugar donde moran los leprosos y según va dando dinero a cada uno, les llena de besos. Así toma lo amargo por dulce y se prepara varonilmente para realizar lo que le espera.
Después el Santo enamorado de la perfecta humildad, se fue a donde estaban los leprosos. Vivía con ellos y servía a todos por Dios con extrema delicadeza. Les lavaba los pies, vendaba sus heridas, y hasta con admirable devoción las llagas ulcerosas, el que había de ser después el médico evangélico. Por lo cual, consiguió del Señor el poder de curar prodigiosamente las enfermedades espirituales y corporales.

PUNTO PARA LA REFLEXIÓN
- La experiencia de Francisco con los leprosos tiene una estrecha relación del encuentro con Cristo crucificado. Fue a partir del dolor cuando entendió mejor el significado de la cruz. Jesucristo dejó de ser para él una idea y se convirtió en Alguien con rostro sangrante. Y yo que veo a tantos y tantos, cómo viven en la miseria, pobres, enfermos, ¿qué hago por ellos?

INVOCACIONES
Demos gracias al Señor que, muriendo en la cruz nos ha devuelto la vida y pidamos perdón por nuestras deficiencias,

- Francisco se sentía dichoso en medio de los leprosos. Por no vivir en fidelidad el amor hacia los pobres y más necesitados que nos legó el santo.
Perdónanos, Señor.

- Francisco, que despreciaba el dinero, lo permite en su Regla no bulada para ayuda de los leprosos. Por no privarnos nosotros de algo de nuestra mesa en favor de aquellos que se mueren de hambre.
Perdónanos, Señor.

Francisco, buscaba ser despreciado, humillado y tenido en nada. Por no someter nuestras mentes orgullosas y rebeldes, y no tener un corazón grande y generoso, como el de Francisco.
Perdónanos, Señor.

BENDICIÓN DE SAN FRANCISCO
El Señor os bendiga y os guarde.
Haga brillar su rostro sobre vosotros y os conceda su favor.
Vuelva su mirada a vosotros y os conceda la paz.