jueves, 5 de junio de 2014

4º DÍA DEL SEPTENARIO AL ESPÍRITU SANTO





¡Ven, Roca y Alcázar! ¡Infúndeme valor y coraje para ser testimonio vivo de Cristo y de su Evangelio! Ven, Defensor en las luchas, Don incomparable.
           ¡Cuán necesaria me es tu fuerza y tu ayuda en las tribulaciones de la vida!  El dolor me asusta y me deprime. Siento una enorme debilidad ante el sufrimiento.            
           Ven con tu fortaleza a poner esfuerzo y ánimo en mi vivir. Tú, que eres el Dador de toda valentía, cobíjame bajo tus alas poderosas. No me dejes sola jamás, y sobre todo, asísteme en las grandes pruebas de la vida y en la hora de mi tránsito hacia la Patria, donde pienso encontrar en los brazos de Jesús, la eterna alegría.



¡Ven, Espíritu Santo!
           Dame la dulce paciencia, que es capacidad de sufrimiento.
           “¡La paciencia es el soporte del amor!”

           Revísteme de una entereza de ánimo que sea capaz de afrontar las tribulaciones y trabajos de la vida con valentía, sin quejarme, sin angustiarme.
           Descúbreme que es tu mano amorosa, Dios mío, la que conduce el sufrimiento: “para provocar el amor, para hacer  nacer obras de amor al prójimo, para transformar toda la civilización humana en la «civilización del amor»
Dame Espíritu Santo este precioso fruto de la Paciencia.





¡Ven, Espíritu Santo!
           Adórname de la Modestia, esa rara virtud que es compuesta, cortés y delicada en todo.

           Sabe comportarse en cada situación según conviene, sin llamar la atención en nada, pues tiene el empeño solamente de agradarte a Ti, Dios mío.
           “La modestia es atrayente porque refleja la sencillez y el orden interior”.
Ella es como una flor que crece bellísima, escondida en el bosque sólo para Dios.
Dame, Espíritu Santo, este precioso fruto de la Modestia

1 comentario:

  1. Gracias hermanas, por compartir tan bellas oraciones, que motivan y alientan en nuestro caminar.

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