HIMNO
A
Ti, Uno y Trino, Dios de la Alianza
de
las almas la gloria y resplandor,
proclamo
con gran gozo tu alabanza:
¡Dios
mío, eres Amor!
Eres
la Bondad suma y la armonía,
la
plenitud, la Paz, el Bien mejor;
eres
misterio y eres cercanía:
¡Dios
mío, eres Amor!
Eres
Padre amoroso, incomprensible
que
engendras a tu Hijo, mi Señor;
y
eres Espíritu, fuego inextinguible:
¡Dios
mío, eres Amor!
Vives
en mí tu vida misteriosa
como
en caliente hogar acogedor;
y
me aseguras una sola cosa:
¡que
eres Dios mío, Amor!
En
ese mar de gracia y de ternura,
que
es tu vida divina, tu esplendor,
quiero
yo sumergirme, ¡qué ventura!
¡Dios
mío… en ese Amor!
Gloria
a Ti, Dios eterno, Dios amante,
Dios
Uno y Trino, a Ti, gloria y honor.
A
Ti sea la alabanza más vibrante:
¡A
Ti, que eres Amor!
A Ti sea la alabanza,
a Ti la gloria, a Ti la acción de gracias, oh beatísima Trinidad.
TRISAGIO
Te alabo Padre Santo, porque eres Providencia y Amor, mirada de ternura
infinita, siempre vigilante para cuidar de mi vida. Gracias por el don supremo
de tu Hijo Jesús. Mírame escogida por Él, amada de Él.
Santo, Santo,
Santo, Señor Dios del Universo, llenos están los cielos y la tierra de vuestra
gloria.
Gloria al
Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.
¡Oh Hijo de Dios Altísimo, Complacencia
infinita del Padre, que eres mi Camino, mi Verdad y mi Vida! ¡Te amo y me
entrego a Ti para siempre! ¡Quiero vivir escondida contigo en Dios!
Santo, Santo, Santo...
¡Oh
Espíritu Santo, Amor del Padre y del Hijo! Que te derramas en los corazones
redimidos por Jesús y los abrasas en su Amor. ¡Te adoro, Huésped dulcísimo de
mi alma! ¡Enséñame la ciencia del Amor y envuélveme en los efluvios de tu
suavidad y de tu dulzura!
ANTÍFONA
A Ti sean dadas gracias ¡oh Dios!
Trinidad una y verdadera, Divinidad una y suprema, santa y única unidad.
V/ Bendigamos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
R/ Alabémosle y ensalcémosle ahora y siempre por los
siglos de los siglos.
ORACIÓN
Dios
Padre Todopoderoso, que has enviado al mundo la Palabra de la verdad y el
Espíritu de la santificación para revelar a los hombres tu admirable misterio;
concédenos profesar la fe verdadera, conocer la gloria de la eterna Trinidad y
adorar su unidad todopoderosa. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.