lunes, 10 de agosto de 2015

MENSAJES CALLADOS. DÍA 8º





Clara fue una mujer profundamente dichosa, radiante, llena de vida. El tono de sus Escritos, sobre todo en sus Cartas a Santa Inés de Praga, es exultante; en ellos rebosa gozo y agradecimiento. Aun soportando largos años de enfermedad, de lucha y de hondas preocupaciones, de ella emana fuerza como para ser apoyo de sus hermanas y de tantos que se acercan solicitando ayuda y consuelo. Su talante es celebrar la vida, cuidarla con esmero, rescatar, dignificar y curar a cuantos estén a su alcance. Clara se convirtió en bendición y bálsamo para muchos.
Donde mejor se le nota cuánta hondura y plenitud recibe de Dios es en su capacidad de desgastarse por los demás sin medida, sin preocuparse de sí misma. Se siente acompañada y puede acompañar. Con el corazón fijo en Dios, Clara se siente inmensamente segura, libre, invadida por la dulce alegría del amor de Dios. Clara tiene luz; un corazón iluminado por el altísimo Padre celestial (cfr. TestCl 24). Ella misma se convirtió en morada e icono del amor de Dios.
De la mano de Clara, quien se sabe tiernamente amado por Dios tendrá templadas las cuerdas del gozo, la gratitud, la serenidad, la fortaleza, para afrontar con dignidad y valentía cualquier situación por adversa que sea. Y es que todo buen amor nos hace dichosos y toda buena alegría nos hace fraternos.


              (Tomado del libro “Clara de Asís, habitada por la vida y el amor" de las Hermanas Clarisas de Salvatierra)

domingo, 9 de agosto de 2015

MENSAJES CALLADOS. DÍA 7º





En las relaciones es donde tenemos nuestros mayores gozos y sufrimientos. Todos aspiramos a amar y ser amados.
En nuestra aldea global se han acortado distancias, diferentes culturas convivimos juntas, pero la unión y la cercanía no la da el pasaporte, ni internet, ni las autopistas, ni el “WhatsApp”. Sólo Cristo nos hermana desde dentro y nos capacita para ser hermanos de todos.
Clara, desde si sentirse hija amada, se descubre hermana universal, hermana de todos y de todo. Ella nunca se nombra sola, siempre es en relación con Dios, Francisco y las hermanas. Clara nos dice que la fraternidad no consiste en estar cerca sino en contemplar a cada persona desde la mirada de Dios y descubrir en todos su dignidad y belleza.
Clara es hermana universal, profeta de paz, creadora de una nueva fraternidad donde cada uno, sin excluir a nadie, es importante por sí mismo. Desde niña vio horrorizada el terror de las guerras y padeció el exilio. Con dolor comprobó que el odio engendra odio, y sólo el amor y el perdón al enemigo lleva a la ansiada paz. Cristo pacificó su corazón.
¡Cuánto necesita de este talante de reconciliación y paz nuestro mundo! Acojamos esa paz y seamos, a manos llenas, sembradores de paz, perdón y reconciliación.


    (Tomado del libro “Clara de Asís, habitada por la vida y el amor" de las Hermanas Clarisas de Salvatierra)

sábado, 8 de agosto de 2015

MENSAJES CALLADOS. DÍA 6º





“Cuando el silencio habla, la vida se transforma”. Necesitamos sosiego, serenidad, silencia:
* Para escuchar a Dios que nos habita. El silencio de Clara se convirtió en fiesta de encuentro. Necesitaba escuchar el latido de quien la habitaba, para permanecer en su abrazo y dejarse modelar por el Espíritu, para contagiarse de su forma de mirar toda realidad y amar a los demás con su mismo amor. Nada plenifica tanto como vivir desde la inmediatez de nuestro espléndido Dios. ¡Qué liberación el paso de la soledad angustiosa a una soledad habitada!
* Para ser nosotros mismos y no moldeados por presiones exteriores es imprescindible escuchar el interior. Fácilmente huimos de nosotros, pues al pararnos a veces nos asaltan miedos, malestares, temas pendientes, y preferimos estar ocupados y vivir distraídos en vez de afrontar lo que bulle dentro de nosotros mismos, pero pagamos un precio muy caro: no conectar con el misterio que somos y estamos llamados a desplegar.
* Para entablar relaciones sanas y vivificadoras. Para escuchar a fondo a los demás también necesitamos vivir silenciados por dentro. A veces buscamos estar juntos para no estar solos, pero entonces, fácilmente, entablaremos relaciones no sanas, manipuladoras, utilitaristas.
   (Tomado del libro “Clara de Asís, habitada por la vida y el amor" de las Hermanas Clarisas de Salvatierra)